Venezuela Decide

Por Douglas Rangel*

A manera de primer balance de la jornada electoral de este #20M en #Venezuela, luego de transcurrido la tercera fase de la jornada, podemos afirmar, informar y opinar lo siguiente:

– Se instalaron el 99% de las mesas electorales, para garantizar las condiciones para el libre ejercicio del derecho al voto.

– El Plan República (FANB), al igual que el CNE y otros organismos e instituciones públicas se encuentran 100% operativos y desplegados para garantizar la seguridad del pueblo votante y la atención de cualquier incidente o denuncia que se realice durante la jornada.

– El pueblo venezolano salió a votar en paz. Lo evidencian fotos, videos, reportajes de medios aliados y alternativos, e informes de los observadores nacionales e internacionales.

– La medición de la participación no puede hacerse, como en otras elecciones, por lo que se observe en la capital, Caracas, pues en esta ciudad sólo se vota por el Presidente de la República Bolivariana de Venezuela. Es un sólo voto, muy rápido, que puede durar en promedio 1 minuto. A diferencia de la votación en el interior del país en donde se realiza la elección de diputados y diputadas a los consejos legislativos, lo cual añade mayor tiempo al acto de votación.

– La cultura del voto del pueblo venezolano, que además lleva con esta 4 elecciones en un año, le permite optimizar su participación y organizarse mejor en cuanto a las distintas horas de participación respecto a la dinámica de cada centro. La ausencia de colas en algunos lugares no es sinónimo per se de abstención, pues la alfuencia puede ser constante.

– Es importante caracterizar el voto opositor en esta contienda. El liderazgo de los principales partidos de oposición beligerantes ha generado mucha confusión en su base votante; unos llaman a votar y otros a abstenerse. Esto puede dar como resultado que el sector opositor se abstenga mucho más que en anteriores elecciones.

– Es decir, la abstención no estará del lado del chavismo. En la medida que el chavismo se mantenga o aumente el promedio de votación de las últimas dos elecciones (más de 8 millones) se satisface la expectativa sobre la legitimidad que tanto reclaman interesada y cínicamente los países que dicen desconocerán los resultados.

– La prensa de derecha alineada al discurso de ilegitimidad y fraude, ya hizo su trabajo de tomar fotos con centros “vacíos”, sin colas, para decir que nadie esta participando, y lo seguirá haciendo pues es su única carta. No mostrarán cómo el interior del país se ha movilizado masiva y permanentemente, no entrevistará al pueblo para demostrar la convicción que mueve el voto.

– Hay que demostrar la verdad sobre los niveles de participación electoral con la que llegaron al poder los presidentes que hoy dicen que Maduro no tiene apoyo. Colombia, EEUU, Perú, Chile, Brasil (sin hacer elecciones), Argentina, entre otros, fueron electos con menos del 50% de participación total y cuentan con un apoyo actual que ronda el 30%.

– Los puntos tricolor instalados por las organizaciones políticas afines a la revolución, se colocan con la finalidad LEGAL y perfectamente válida de registrar a su militancia en listas de participación y a través del Carnet de la Patria. No es obligatoria, ni excluyente. En los casos en los que han habido objeciones por parte de los representantes de los partidos políticos opositores, se ha corregido en conjunto con el CNE y Plan República.

– El pueblo de Venezuela, junto al gobierno nacional, esta decidido a hacer valer su decisión democrática a través del voto, defender los resultados y de esa forma mandar un mensaje contundente y firme contra la injerencia gringa y pro-gringa de la región, contra las intenciones guerreristas y contra el llamado a las salidas violentas a la crisis.

– El voto por Nicolás Maduro no es un “cheque en blanco”. El pueblo sabe los grandes desafíos que aún tenemos, pero sabe que los podemos resolver con este gobierno y con la participación crítica, constructiva y productiva de la clase trabajadora.

En Venezuela ha ganado la paz, la democracia y la unión cívico-militar-institucional en defensa de la soberanía nacional. Se abrirá una nueva fase de disputa y de transformaciones necesarias. Ganar esta elección es un factor más de protección del proceso bolivariano que debe ir a una etapa de contraofensiva para recuperar el terreno perdido e ir de la mano del resurgimiento del proceso revolucionario y progresista en Latinoamérica y el Caribe.

*Publicado originalmente en Marcha Noticias.