Turbiedad en el Río Maipo: un único culpable que el pueblo debe enfrentar

Por Manuela Cáceres

“Aguas Andinas se prepara ante pronóstico meteorológicos que advierten un frente de lluvia en la Región Metropolitana a partir de mañana. La empresa está en estado de alerta temprana preventiva…”.

Más del 80% de la población santiaguina obtuvo acceso al comunicado de Aguas Andinas frente al corte parcial del suministro de agua por temas de “turbiedad en el agua del Río Maipo”, el principal y mayor afluente de la capital santiaguina. Ya casi es común que cada vez que llueva en Santiago la gente naturaliza rápidamente que debe juntar agua pues en el Cajón del Maipo se pueden producir aluviones y turbiedad en la cuenca principal con consecuencias desastrosas para toda la región. Pero, ¿qué tan cierto es que cada vez que llueva en la pre cordillera de la capital el servicio básico se interrumpirá hacia más del 80% de la población capitalina?

“Si el pronóstico meteorológico se  confirma, el jueves se podrían observar eventos de turbiedad extrema en el Río Maipo que tienen el potencial de afectar la producción de agua potable”. El informe meteorológico detalla que la división de las precipitaciones se dividen entre agua y nieve y que la ubicación de este se encontrará entre los 3.200 y los 3.600 metros sobre el nivel del mar. Esto significa que la isoterma al nivel de la altura señalada anteriormente, sí podría afectar al incremento de alguna posibilidad de que ocurran aluviones en la cordillera y/o zonas afectadas.

Sin embargo, debemos tomar en consideración otros factores no tan sólo climáticos que no dejan ajeno a lo ocurrido últimamente en Santiago.

LA CULPA LA TIENE EL “CAMBIO CLIMÁTICO”

El intendente de Santiago Claudio Orrego, declaró mediante los medios masivos de comunicación que la causa principal frente a la turbiedad y el corte del suministro de agua se debe única y exclusivamente al “cambio climático”.

Por otra parte, el gerente corporativo de Servicio al Cliente de Aguas Andinas, Eugenio Rodríguez, explica que las interrupciones del suministro se deben también al “empeoramiento de las condiciones climatológicas”.

Esto a nivel general implica que tanto el Gobierno de turno como la empresa transnacional culpan principalmente al cambio climático, y sí, puede que sea completamente verdad, pero debemos tener claro que estos dos actores olvidaron por completo el Proyecto Hidroeléctrico Alto Maipo (PHAM) que está interviniendo gran parte del territorio cajonino con alteraciones a la temperatura, a la cuenca y por ende a su trayecto y cauce natural.

Marcela Mella explicó que “al no incluir la variable cambio climático en una cuenca que ya está siendo afectada gravemente por este fenómeno (PHAM), uno puede llegar a pensar razonablemente que la construcción del proyecto Alto Maipo hoy se suma al impacto que ya tiene esta cuenca”. ¿A qué se refiere fundamentalmente esto? Pues que si bien una de las causas de la turbiedad del agua es el cambio climático, este cambio viene dado únicamente por la extracción e intervención de la cuenca y el ambiente natural del Cajón del Maipo. Así lo hemos podido observar actualmente en donde los trabajos de este proyecto hidroeléctrico han removido material sólido, y que este material lo desplazan a las orillas del cauce dejando expuesto todo esto a futuras intervenciones en el afluente principal con las consecuencias de turbiedad que ya conocemos.

Entendemos que el cambio climático hoy nos ha dado desastrosas consecuencias a nivel mundial y por sobre todo local, pero también debemos tomar en cuenta que esto es a causa por un modelo de desarrollo extractivista que como objetivo tiene la idea de mercantilizar, intervenir y privatizar todos los bienes naturales que no han sido tocados por la raza humana.

AGUAS ANDINAS Y ALTO MAIPO

Debemos comprender que Aguas Andinas antes de avalar el PHAM, se opuso rotundamente expresando que este proyecto podía interferir en el abastecimiento de agua potable en la Región Metropolitana. Esta empresa sabría que tendría grandes dificultades al momento de distribuir el servicio, pues al momento de la intervención del proyecto, el servicio se podría ir hacia abajo de tal manera que el riesgo se vería incrementado al momento de una interrupción en el servicio sanitario.

Al momento en el que Aguas Andinas comenzó a tener cercanías con Aes Gener y su proyecto mediante un pacto secreto, esta empresa de servicio sanitario avaló por completo el trabajo del proyecto hidroeléctrico explicando que no habría problema alguno con el agua de Santiago, y que los trabajos que interfirieran en el Río Maipo no tendrían influencias con el abastecimiento del servicio en la capital.

Por medio de la lucha de la Coordinadora Ríos del Maipo y el pacto secreto, estos primeros  lograron realizar jurídicamente que ambas empresas dieran a conocer públicamente el pacto secreto. Se pudo apreciar al fin de cuentas  que el contenido del contrato era un acuerdo en el que Aguas Andinas dejara de oponerse al PHAM por medio de un contrato millonario, y en donde por otra parte, Aguas Andinas pondría a disposición a Alto Maipo durante los diversos transcursos  del proyecto.

LA INCOMPETENCIA DE CONAF

La CONAF entregó a Alto Maipo un permiso para talar miles de hectáreas de bosque nativo, en la zona donde realizan sus trabajos…”. El bosque nativo ya sea en el Cajón del Maipo como en cualquier otro lugar, cumple ciertas funciones reguladoras en los diversos fenómenos climáticos que se dan con el tiempo, de tal manera que se minimiza el agua pues se contiene en los bosques y el agua no pasaría de largo removiendo diversos materiales esparcidos.

Por ende al momento en que la CONAF autoriza al PHAM a realizar intervenciones en los bosques nativos del Cajón del Maipo, este nos refleja de inmediato las consecuencias naturales que comenzaron a producirse en la remoción de materiales producto de la deforestación que llegaron hasta el Río Maipo. Como consecuencia fatal, Aguas Andinas no tendría posibilidad alguna de poder limpiarla -pues no está la tecnología ni los recursos adecuados para desinfectar el agua-, teniendo que así, interferir en el suministro de la mayoría de la Región Metropolitana.

EL ANÁLISIS FRENTE AL DESASTRE NATURAL

Debemos tomar en cuenta que al estar inmersos e inmersas en un modelo neoliberal de carácter extractivista, los bienes naturales de todas y todos estarán bajo empresas que solo buscarán mercantilizar y generar ganancias a costa de la deforestación e intervención del ambiente natural. Desde esta perspectiva, tenemos que entender que hoy en día Chile no ha tomado cartas en el asunto acerca de las políticas medioambientales mínimas que debiesen de haber en estos grandes proyectos mercantiles, pues ni siquiera se ha sido capaz de tomar como bases mínimas los impactos medioambientales a futuro (y que sean verídicos), encuestas comunitarias completamente vinculantes, investigación del proyecto acerca de los intereses económicos-políticos, entre otros.

Por otra parte, cuando hablamos de mega empresas extractivistas y de transnacionales, debemos tener la cautela de que muchas de estas han logrado concretar sus proyectos en base a acuerdos políticos de por medio. Ya es sabido -hace un par de días- que el PS mantenía alianzas con Aes Gener y Aguas Andinas, y que hoy es ese mismo partido político institucional quién gobierna y quién ha dado hincapié a que se siga trabajando en el PHAM para “generar un desarrollo energético en el país” (mientras que la mayoría de la energía generada -paradójicamente- se irá a la minera “Los Pelambres” de Luksic). Han habido hasta la fecha, 14 incumplimientos ambientales con este proyecto, y el Ministerio de Medio Ambiente no ha hecho más que multar a este proyecto mientras que el gobierno prefiere no emitir declaraciones sobre este asunto.

Actualmente, el gobierno, las empresas, y los ricos juegan y negocian con uno de los bienes más importantes para el ser humano, creando utilidades millonarias (específicamente $154.837.459.000 por parte de Aguas Andinas) a base de un recurso que no se debiese porqué cobrar ni mercantilizar. Es deber del Estado controlar este suministro, y también controlar y prevenir los desastres naturales que se viven producto de estas empresas intervencionistas.

Entendemos claramente que hoy el calentamiento global ha sido uno de los factores para que se produzcan fenómenos y cambios climáticos a nivel nacional; pero sigo insistiendo, este calentamiento global se origina única y exclusivamente por el sistema y el modelo en el que vivimos y el que quiere seguir deforestando e interviniendo bosques nativos, ríos, y un medio natural que controla a todas y a todos la temperatura ambiente.

Por otra parte, hay que interpretar que la falta de carencia de políticas públicas medioambientales es por razones netamente de intereses, ya que si bien Chile tiene un modelo de análisis de impactos medioambientales en los proyectos que se desean ejecutar, hoy estos mismos proyectos se hacen de igual forma, pues el Gobierno, los partidos, etc., deben para pagar los favores políticos-económicos. Por esta misma razón, es que las políticas públicas de este ámbito no se han reformado para así no alterar el orden que han llevado los mismos partidos políticos por más de 15 años en este tema medio ambiental.

DESAFIO DEL PUEBLO

Actualmente se comprende que lamentablemente ya no están las condiciones para que la gente paralice el PHAM pese a sus manifestaciones que llegaron a alcanzar a más de diez mil personas en la calle principal de Santiago durante los años 2014 y 2015. Sin embargo, el desafío del pueblo tendrá que seguir siendo claro, específico y aún mayor; ya no basta con marchar, con dialogar, y tomar acuerdos que no nos brinden los frutos esperados. Hoy tenemos que paralizar y derrotar un modelo mercantilizador que pone en riesgo los bienes naturales de todas y todos. Cambiar ese supuesto modelo de desarrollo extractivista nos hará observar un cambio a nivel país acerca de todo lo que estamos perdiendo producto de estas mega empresas transnacionales que quieren llenar sus bolsillos a costa de nuestra naturaleza.

Sólo queda decir “Ya no basta con decir No Alto Maipo”, “Ríos Libres”, “Patagonia sin repres”a, entre otras, si hoy seguimos con el mismo modelo neoliberal que busca generar riquezas a bases de la mercantilización de los bienes naturales. Como pueblo, como comunidad, como afectados y afectadas frente al suministro del agua potable, debemos tener claro que nuestro objetivo debe ir dirigido hacia la  protección de nuestra tierra sagrada, de nuestros bosques nativos, de nuestros ríos y de nuestra naturaleza, pues estos son los únicos que hoy nos puede salvar de futuros fenómenos climatológicos con consecuencias desastrosas a nivel local y nacional.

Con toda la sinceridad y newen de nuestro piwke, hago el llamado a que hoy más que nunca alcemos nuestras voces y cuerpos. Que comencemos a agilizar nuevamente el movimiento “No Alto Maipo”, y que siempre en nuestras mentes se quede impregnado que ya no basta con derrotar quizás a una empresa que no pudo lograr deforestar nuestro lugar, sino que sea un hincapié a seguir luchando, enfrentando, y deteniendo el modelo de desarrollo extractivista e intervencionista del ambiente natural.

¡Fuera Aguas Andinas!

¡Fuera Aes Gener!

¡Fuera Alto Maipo!