Trabajadores de KDM -que laboran con basura de Región Metropolitana- inician huelga por derechos básicos

Los trabajadores de la higiene pública están en huelga. Su preciosa labor asegura la salud de 7 millones de habitantes, pero sus derechos no son reconocidos. Esto es el mundo al revés. Los gerentes de Essal, que generaron una crisis mayor de salud pública, no tienen problemas

Por Andrés Figueroa Cornejo

A 60 kilómetros de Santiago se encuentra el vertedero del 70 por ciento de desechos y basura de la Región Metropolitana, en la planta KDM de Til Til. El holding KDM de capitales hispanos y estadounidenses le llama relleno sanitario a la procesadora de desperdicios. Este miércoles 24 de julio, las y los trabajadores de KDM Energía, filial del grupo, iniciaron la huelga por el reajuste de poco más de mil pesos al día (menos de un dólar y medio). La empresa lo consideró un aumento excesivo y se fue de negativa.

El Presidente del Sindicato de Trabajadores de KDM Energía, Bryan Ulloa, explicó que los empleados se desempeñan «captando el biogás del relleno sanitario de KDM. Luego lo convertimos en la energía eléctrica que pasa al sistema de interconectado central», y añadió que, «estamos permanentemente expuestos a los gases contaminantes provenientes directo de la basura y los lodos industriales, que en realidad son fecas humanas elaboradas».

Después de cumplir con los tiempos legales de la negociación reglada, frente a la negativa de la empresa a todas las demandas y derechos de los asalariados, se votó de manera unánime la huelga que se hizo efectiva este miércoles 24 de julio, desde las 8.30 horas. La representación de los intereses de la firma, encarnada en el gerente general Rodrigo Pardo, rechazó todas las reivindicaciones de los empleados, prácticamente, arrojándolos a la huelga.

-¿Cuáles son sus demandas centrales?

«Un reajuste a nuestro salario de alrededor de 20 mil pesos mensuales (29 dólares); el incremento del precio de algunos bonos; y un bono de fin de conflicto de 2 millones de pesos (2.900 dólares). Acá nosotros negociamos nuestro contrato laboral cada cuatro años. La última vez que lo hicimos fue el 2015, y sólo obtuvimos el IPC (la indexación de la inflación de entonces). O sea que nuestro salario está retrasado 4 años respecto de la inflación acumulada. De cualquier manera todo el mundo sabe que el costo de la vida, en la práctica, aumenta mucho más que la inflación oficial.»

-¿Y qué propone la empresa?

«Nada. Dejar las cosas tal cual como están. Es más, amenazan con externalizar nuestras funciones y nos dicen que no tienen recursos para mejorar nuestras condiciones salariales y laborales. Ahora bien, hace tres meses despidieron a 50 trabajadores y los finiquitaron con casi mil millones de pesos (un millón 500 mil dólares). ¿Entonces cómo se excusan con que no tienen recursos para retribuir mejor nuestro trabajo?».

El Sindicato está en el día uno de la huelga. Junto con los derechos básicos que exigen a la multinacional KDM Energía, se trata de personas que trabajan con la basura de una ciudad de más de 7 millones de habitantes.

«Lo que más requerimos ahora es la solidaridad de la gente y que se sepa que acá, en un rincón de Til Til, hay una huelga justa de trabajadores», terminó el dirigente Bryan Ulloa.

Quien desee, organización o persona, tender la mano a quienes luchan por sus derechos en un Chile donde el salario es la medida de todas las cosas, y el egoísmo es el enemigo principal del pueblo trabajador, pueden comunicarse con el Presidente del Sindicato, Bryan Ulloa, a través de su número de teléfono móvil 9 5954 3345.