Resolución del Tribunal Constitucional en Chile: la contraofensiva al Movimiento Estudiantil

Por Tania Sáenz

La crisis de la Educación en Chile es un conflicto de larga data, que ha obligado a las autoridades a tomar posición y a generar propuestas referidas a subsanar las problemáticas más urgentes. En este contexto es que, durante el Gobierno de Michelle Bachellet, se ingresa a la cámara la controvertida Reforma a la Ley de Educación Superior, la cual intentaba recoger las demandas del movimiento estudiantil en torno a gratuidad, calidad y, por supuesto, fin al lucro.

A pesar de que esta modificación no reflejaba la voluntad del movimiento estudiantil en su conjunto, sí dejó conforme a una parte de éste, quienes se referían a esta Reforma como un avance, sobre todo en materia del último punto mencionado: el “Fin al Lucro”. Con respecto a aquello, se estipula, en el artículo N° 63, que se prohíbe a las Universidades incluir sostenedores, ya sean personas naturales o jurídicas, que tuvieran fines de lucro.

Después de un largo debate parlamentario, donde todos los sectores y actores tuvieron algo que decir, se aprueba esta reforma en el Congreso, catalogada como un tremendo avance en materia educativa por los sectores más progresistas del organismo.

Sin embargo, el pasado 26 de Enero, la Presidenta de la Corporación de Universidades Privadas (CUP), quien además es Rectora de la Universidad de las Américas y militante del Partido por la Democracia (PPD), Pilar Armanet, preside el ingreso de un requerimiento al Tribunal Constitucional sobre el artículo, que ponía en jaque a quienes buscan lucrar con la Educación.

A raíz de esto, se inicia un proceso de revisión que culmina con la resolución de dicho organismo, el cual declara inconstitucional -por 6 votos contra 4- el artículo antes mencionado porque la norma “transgrede el derecho a la libertad de enseñanza y organización establecido en la Constitución”, lo que genera que las Universidades puedan volver a su estado original, es decir, que no exista regulación alguna.

Evidentemente, los afectados por esta resolución anuncian que no dejarán que esta situación pase desapercibida y como consecuencia de aquello, el conjunto del Movimiento Estudiantil ya ha convocado a la primera gran movilización del año, la que tendrá lugar el día 19 de Abril.

En este contexto, la vocera de la Asamblea Coordinadora de Estudiantes Secundarios (ACES), Sara Robles, declara: “Lo del TC deja en evidencia que las instituciones están a merced de los empresarios. Nosotros dijimos, desde un principio, que  no habían posibilidades de que las demandas del movimiento social tuvieran cabida en sus instituciones.”

“Con esto, Piñera y su gobierno terminan por clausurar todo tipo de diálogo (…) porque no necesitamos pruebas de blancura de la clase política, nuestra única garantía es la calle. Por eso, el llamado es a que todos y todas las secundarias salgan a las calles este 19 de abril junto a sus comunidades”.

Esta situación, del Tribunal Constitucional, toma lugar en el inicio de un nuevo gobierno de la derecha con Sebastián Piñera a la cabeza, inicio que a todas luces, marca un retroceso para los avances conseguidos en los años de movilización previos.

Comienza un nuevo periodo con la arremetida de un fallo que, no tan solo obvia y menosprecia la demanda del movimiento estudiantil, sino que además, favorece sus intereses como empresario y a su sector; por lo tanto, se prevé que el punto de partida de estos cuatro años venideros, tendrá en su origen, un álgido clima de inestabilidad social y, en consecuencia, alza de las movilizaciones estudiantiles.