Organizaciones cristianas y de migrantes denuncian clasismo y racismo en nueva ley de migraciones

Por Reinaldo Vives

Luego del anuncio de S. Piñera del lunes pasado acerca de las nuevas disposiciones sobre la inmigración, el Servicio Evangélico Migrante, la Misión Migrante y la Fundación Helmut Frenz, organizaciones cristianas evangélicas y protestantes, emitieron una declaración pública. En ella afirman que se viola el principio de igualdad en la aplicación de una política pública, al fundarla en intereses del Estado y en prejuicios sociales.

El principio del proyecto de ley presentado afirma que su objetivo es “garantizar una migración… que abra las puertas a lo que le hace bien a Chile y cierre las puertas a lo que nos causa daño”. Sin embargo, al analizar las medidas concretas, pareciera ser que “lo que “causa daño al país”, estaría asociado, entre otras cosas, a la comunidad haitiana. La pretendida “inquietud creciente y justificada sobre el tema migratorio”, en lo que concierne a la llegada de ciudadanos haitianos, no tiene asidero en los hechos, toda vez que el número de ingresos es ampliamente superado por el de otras nacionalidades, ocupando la sexta posición. Siendo, además, su criminalidad de carácter extraordinariamente bajo -al igual que la mayoría de los migrantes- sabiendo que los hechos y la experiencia estadística demuestran que no existe relación de causalidad entre migración y delincuencia”.

Las organizaciones firmantes demandan del gobierno hacer explícitas sus razones, ya que la experiencia demuestra que las restricciones propuestas incentivan los delitos que se intenta prevenir, como el tráfico y la trata de personas y el riesgo de muertes en cruces inseguros. También hacen un llamado a las iglesias evangélicas y protestantes a “ejercer un rol activo en la discusión del actual proyecto de Reforma Migratoria, tender puentes entre sus organizaciones que trabajan diariamente con personas migrantes y luchar por un proceso de participación democrática y respeto a los derechos humanos”.