Nuestro sueño es más grande que la casa

Por Paula García

La fragmentación de la identidad del ser poblador, es el resultado de los cambios políticos que ha sufrido Chile desde la dictadura militar con la instalación de un modelo económico, social y cultural neoliberal. 

La política de subsidios iniciada en los años de dictadura y que continuó en democracia con los diferentes gobiernos de la Concertación, Nueva Mayoría y Chile Vamos, redujo la organización social de las luchas por la vivienda, a la entrega “de la llave en mano”, es decir sólo a una reivindicación habitacional, a la asistencia entregada por el Estado o el Mercado. 

Hoy no es tan simple definir para qué o contra qué va la lucha de los pobladores. La desigualdad en el espacio urbano. 

 El giro está en retomar el papel histórico de los pobladores como constructores de ciudad, y su participación en los procesos políticos, específicamente en las políticas públicas. Es entenderlos como fuerza política y productiva, como sujetos de derecho, que se posicionan a partir de la conquista de nuevos territorios físicos, culturales, sociales, económicos y políticos. Y así logran cambiar la lógica de asistidos o beneficiarios, para instalar una nueva posición frente al estado. (El Movimiento de Pobladores en Lucha, Santiago, Chile- Charlotte Mathivet, Claudio Pulgar- 2010) 

 La actualización del Catastro Nacional de Campamentos 2018, del Centro de Investigación Social Techo-Chile, reveló que las familias viviendo en  campamentos a nivel nacional aumentaron de 27.378 a 43.003 con respecto al catastro realizado por el Minvu en 2011. 

 

 MPL. Movimiento de Pobladores en Lucha, Peñalolén 

 

DANIELA SAEZ VALDEVENITO, integrante del equipo concejalía popular de la Asamblea de Vivivenda MPL 3 

¨Tengo 36 años, soy madre de dos niñas de 5 y 8 años. Soy feminista y pobladora de Peñalolén. 

En nuestro comité somos 32 familias, 27 postulantes mujeres, jefas de hogar. En la mayoría de los comité se repite este patrón, somos las que vamos a las reuniones, nada ha sido gratis, las frustraciones, los momentos amargos cuando nos estancábamos, no nos alcanzaba el financiamiento, decepciones pero siempre en la lucha.¨ 

ANA GONZALEZ TAPIA, Dirigenta del Comité MPL3 

¨Nosotros partimos hace mucho tiempo, 13 años. Somos todos de Peñalolén, cuando acá se nos decía que no había terrenos para los allegados peleamos. Empezamos a luchar por los terrenos primero. En el camino encontramos gente que nos apoyó. Yo comencé participando en mi comité, de la calle Grecia, pero me estafaron, el caballero se quedó con toda la plata. Después obtuve un subsidio, no encontré casa porque era muy bajo, no alcanzaba y también lo perdí. Entonces empezamos a llamarnos a agruparnos a creer que se podía, que la lucha abría puertas teníamos que luchar. Empezamos a tomar un rumbo diferente. Partíamos organizados a hacer protestas, hacer pegatinas, el acampe de la FENAPO en el Mapocho para apoyarnos con los terrenos. A veces los ánimos decaían pero volvía la esperanza, hasta cuando los dueños nos firman la promesa de compra venta en el 2008. Ahí empieza la lucha por los subsidios hasta que salen por el 2014, comenzamos a pensar como queríamos construir, con autogestión entre los vecinos y la ayuda desinteresada de arquitectos que nos ayudaron con el diseño proyectistas en hacer estructuras, gente que creyó y cree en nosotros. Ahora ya estamos en los últimos detalle de nuestros departamentos y esperamos venirnos a vivir a mediados de junio. 

Daniela: Nuestro movimiento es muy joven. Todos los movimientos de la ciudad tienen sus procesos y todos tiene sus historias. Nosotros hemos podido mantener ciertos puntos como no irnos de Peñalolén y también incidir en nuestros proyectos en las construcciones. Para esto tenemos una entidad patrocinante, la EaGIS del MPL que está compuesta por compañeras vecinas que son trabajadoras sociales y como contaba la Ana, con colaboradores profesionales, gente de buen corazón con conciencia, que han colaborado con nuestros proyectos. Este, el MPL3, fue elaborado por uno de ellos. 

Años atrás se hizo el esfuerzo de tener una constructora propia pero en el campo de las inmobiliarias es muy difícil competir. Hemos trabajado con una constructora que también ha hecho otros MPL. 

 

Ana: Para el futuro no nos quedamos solamente con el saborcito de nuestras viviendas sino que seguimos, desde nuestro movimiento, apoyando a los allegados de Peñalolén que viven en los patios traseros y no son escuchados. Hoy en día las necesidades continúan y son muchas, en los últimos dos años, se han sumado 1800 nuevas familias. 

 Daniela: Hoy día el movimiento de pobladores y pobladoras ha crecido. En los año 2017 y 2018 se levantaron nuevos grupos, con unas 1.800 familias. Muchas de ellas han estado aguantando, hacinados, muchos en otros proyectos que salieron engañados por operadores políticos. Otras son nuevas familias también, aquellas que se levantaron antiguamente hoy tienen a sus hijos grandes que están  haciendo familia también. 

El movimiento general de pobladores en Chile está creciendo porque hay una crisis, ya lo dijo hasta la Cámara chilena de la construcción. El Minvu está reconociendo que no hay capacidad de cobertura, que hay un déficit habitacional histórico. Sólo en Peñalolén se habla de 18.000 familias con necesidad, es una de las tasas más altas de hacinamiento, allegamiento. Y es por lo que ha ocurrido en todo Chile, que el suelo urbano se le entrega al negocio inmobiliario. Entonces la familia que va creciendo se encuentra sin terrenos, sin proyectos, sin voluntad política. 

 Ana: Las necesidades han ido en aumento pero la organización también. En nuestro tiempo, allá por el 2000, éramos la voz callada porque no conocíamos nuestros derechos que tenemos, también por ser pobres muchos se guardan información. Ahora tenemos muchas más herramientas producto de la aprendizaje que hemos ganado. 

 Daniela: Para el futuro nosotras y nosotros también nos hemos trazado otros desafíos bien importantes, inalcanzables en otros momentos. Hoy día estamos hablando de Educación Comunitaria como una necesidad y como una propuesta de educación. Esto surge como una necesidad de vecinos y vecinas que al comprender que desconocíamos nuestros derechos, que con la información podemos avanzar más y que es muy necesaria para nosotros y para nuestros hijos. Así fue como en la primera comunidad, el MPL 2, se levantó un jardín comunitario y éste se proyecto como educación comunitaria. Hoy día, después de varios años, levantamos en el Sector de La Faena la Escuela Comunitaria. Partimos talleres la semana pasada, con niños, niñas, adultos y para el año próximo planeamos alfabetización, término de estudios, exámenes libres, talleres oficio..  

Nosotros sabemos que es súper importante tener de nuestra parte al municipio, que es como nuestro primer gobierno. Ahí se gestionan por ejemplo lo que nos toca en dos semanas más, los permisos de ingreso, la recepción final. Ahí también están los permisos de estudio de suelos, en resumen todos esos trámites que nosotros los sin casa tenemos que hacer para poder satisfacer nuestra necesidad de vivienda. Por eso sabemos que es también importante tener allí a nuestra representación. Pero nosotros queremos ya dar un salto cualitativo y cuantitativo, no solo para nosotros sino que para Peñalolén en su conjunto, que sería la alcadía. Nos estamos preparando para las próxima elección con candidato o candidata desde el movimiento social. Como decimos siempre, nosotros desde, contra y sin el Estado vamos a dar la lucha por el gobierno municipal.  

 ALFREDO FLORES, Dirigente Comité MPL 6 Rucalhue: 

Mi lucha empieza cuando el comité Lucha y Vivienda se fue a toma en Las Parcelas 7, en el primer gobierno de Bachelet.  Luego de dos días de lucha el movimiento quedó sin pobladores, , fue intervenida por carabineros y no se pudo hacer. Luego vuelve a reagruparse la gente y entonces al año siguiente ingreso a un comité del MPL como un vecino más. Con el tiempo ya no éramos un simple comité, éramos ya un movimiento porque abarcábamos 3 territorios de la comuna: Peñalolén alto con 4 asambleas, Peñalolén bajo con 1 y Lo Hermida con otra más.  

Un día conversando con mi hijo me dijo ¨no queremos un comité nomás, queremos un movimiento y con 3 o 4 vecinos que entiendan para donde , tenemos una ganada¨. Y me quedó eso en la cabeza y me hice dirigente. La lucha fue dura con detenciones, desalojos, burocracia. 

En un momento nuestro proyecto estuvo ultra desfinanciado, no nos alcanzaba lo que nos daba el Estado para poder construir nuestras casas en este terreno. Tuvimos que hacer malabares y varias luchas. Somos 14 familias, 14 casas, las constructoras nos decían que no era rentable hasta que un constructor amigo del movimiento construyó 32 departamentos del MPL 1, 32 del MPL3 y nuestras 14 casas, todas en este sector. Los nuevos desafíos son hacer comunidad, empoderarse del territorio, integrarnos, hacer mejoras en las veredas, calles, el consultorio, la plaza, buscar mejoras para todos los vecinos.   

Daniela: las comunidades que ya se encuentran viviendo en los territorios y las nuevas, esas que se están levantando, tienen todo por delante nada que perder y están dispuestas por lo tanto a darlo todo. movilizaciones, enfrentar los desalojos. Tienen el desafío de conquistar las tierras que van quedando en Peñalolén y disputárselas al negocio inmobiliario. Con nuestros 7 proyectos hemos logrado quedarnos acá. Para estos cerca de nuevos 30 comités, es la misma lucha constante y permanente en que no hay que claudicar. Los terrenos están, los allegados también. 

La realidad en la región de Antofagasta 

554% el aumento de familias en campamentos 

El Catastro Nacional de Campamentos 2018, también reveló la macrozona del Norte, comprendida por las regiones de Tarapacá, Antofagasta y Atacama, como uno de los núcleos de campamentos en el país. 

Desde 2011 a 2018, las familias viviendo en campamentos de la región nortina pasaron de 1.061 a 6.831. Es decir, hoy existen 5.770 familias más que en 2011 viviendo en 59 campamentos. Además, la Encuesta de Antecedentes Previos (EAP 2017) de Techo Chile, detectó queun 89,2 % de quienes viven en campamentos en la Región de Antofagasta, son extranjerosy cerca del 80% descendientes de culturas indígenas Aymarás y Quechuas. 

Si bien el aumento en la inmigración en situación de vulnerabilidad que vive en campamentos se revela con más fuerza en la región de Antofagasta, el resto del país no está exento. Familias extranjeras que al llegar a Chile se encuentra con que las oportunidades laborales esperadas no existen y además se enfrentan con arriendos que no pueden pagar, tienen que irse a vivir a un campamento. El sistema los expulsa de la ciudad porque es imposible vivir en ella.  

 Macrocampamento Balmaceda, Antofagasta: BLANCA LUCIA CAMUENDO SANTILLAN  

– Presidenta del Comité Libertador Simón Bolivarconformado por  30 familias. 

 Representante Vocera y vice Presidenta de la Organización del Frente Campamentos Balmaceda, formado por 6 comités activos, la ONG Américas Unidas y vecinos.  

¨Soy de nacionalidad ecuatoriana, descendiente de culturas indígenas ancestrales, soy Quechua hablante. Me gusta compartir mis tradiciones, mi idioma,  dar a conocer  lo que somos y lo que podemos aportar a esta región. Llegué a Chile en el 2009, voy a cumplir ya 10 años aquí. Tengo 2 hijos, uno de ellos llegó de un año y medio, acaba de cumplir 11 años. Ellos ya son parte de Chile, El saber y conocer, el poder seguir viviendo aquí nos hace tener un propósito para el futuro. La lucha es para la familia, para nuestros hijos. El hecho de ser extranjera ha sido harto difícil. Nosotros sabemos las políticas y reglas de nuestro país y de acá no sabíamos ni normas ni reglas, todavía no las sabemos muy bien pero vamos empapándonos de todo eso. Es mucha la discriminación que nace también de las autoridades, en poner en menos a los representantes de la organización por tan solo ser extranjeros, de que no somos de su partido político, que no opinamos igual que ellos. Incluso, nos han dicho que una vivienda digna para nosotros como extranjeros no va a haber, sino no las hay para los chilenos no las va a haber para nosotros. Son muchos estos comentarios y los han expresado directamente¨.  

 En cuanto a mi experiencia dentro de la organización territorial me ha ayudado mucho estudiar los procesos defender nuestros derechos. Estamos conformados por 300 familias en su mayoría inmigrantes indígenas de Bolivia, Perú, Colombia y Ecuador. Pero a su vez tenemos raíces chilenas por los hijos que han nacido aquí. Realizamos reuniones dos veces al mes donde incorporamos ideas, nos organizamos planificamos las reuniones que tendremos, con quienes. Tenemos propuestas claras y precisas, nos organizamos y estamos activos como organización. 

 

Nos enfrentamos con la desigualdad de derechos, con las decisiones autoritarias que toma los gobiernos hacia nosotros, con el poder de los partidos políticos, sus campañas mediáticas dentro del macrocampamentoque vienen a ofrecer porque saben que hay personas que votan. Nos enfrentamos con un gobierno que cree que las organizaciones sociales no pueden hablar juntos en la mesa, piensan que las organizaciones no se pueden consolidar y tener decisiones concretas. Por ejemplo cuando se empezaron a desarrollar los barrios transitorios, nosotros teníamos un método de trabajo planificado junto con el gobierno y la mesa de ese tiempo, para el traslado de las familias de la zona de alto riesgo. Pero a término del gobierno pasado no se realizó así. Se realizó arbitrariamente con el paño en el que estábamos la mayoría pertenecientes a pueblos originarios indígenas. A lo mejor pensaron que ese era el punto central y al quitarnos del corazón del macrocampamento, este iba a ser mas débil,  cosa que no fue así.  Nos organizamos. Fue una experiencia triste la que pasamos en ese momento cuando empezaron a hacer los desalojos, ver a los militares dentro del campamento, pero a la vez nos hacía más fuertes como organización porque así nos unimos mucho más y seguimos en esa instancia unidos y luchando por un propósito para todos. Sabemos que hay desafíos mucho más grandes. Hoy en día estamos conscientes de que si el pueblo no se levanta no se escucha. Nosotros nos levantamos, pedimos el desarrollo de la ciudad porque a la vez no nos consideramos como migrantes mucho menos como extranjeros, nos consideramos como ciudadanos y personas que habitamos y nuestros desafíos van mucho más allá de tener una radicación dentro de los sectores donde estamos viviendo, queremos una vivienda digna y una ciudad justa para todos, que seamos de igual a igual, que no nos consideren menos que el resto. Hoy nos impulsa el hacernos conocer y seguir endureciendo nuestra fuerza y organización. Queremos una solución definitiva. Es nuestra vista a futuro, vamos a defender nuestro territorio. Hay organizaciones que nos apoyan y nosotros, como pobladores y pobladoras de donde habitamos, también somos importantes y tenemos harta fuerza. Vamos a seguir impulsando a nuestros vecinos para que sean parte, que se incorporen, nosotros podemos ser las voces que se escuchen y que no sean voces ajenas las que nos vengan a imponer.¨ 

 

 “Nuestro sueño es más grande que la casa”  

La lucha es más amplia y globalEl desafío del movimiento de pobladores y pobladoras es reconstruirse como sujetos de derechos, actores y protagonistas de los procesos de construcción social del territorio y de la producción del hábitat. Ser parte de la ciudad, quedarse en el barrio, en el lugar donde se han tejido históricamente sus vínculos sociales. La construcción de un presente que abarque las distintas dimensiones, no solo la vivienda, sino también la salud, la educación, el trabajo, la identidad y que se conquista en el día a día.