No+AFP: A redoblar la organización y la lucha

El año 2011 quedó marcado en la historia de Chile, porque fue el año del despertar de los movimientos sociales. Fundamentalmente, los estudiantes, quienes masivamente se tomaron las calles, en la lucha por derechos sociales universales, cuestionando al mercado, al sistema  neoliberal y originando la crisis de representatividad de la clase política.

También, quedará en la historia el 24 de julio del 2016 cuando, más de un millón de personas, salieron a las calles de todo Chile para expresar su descontento y su indignación contra el sistema de AFP y sus miserables pensiones.

Las consecutivas movilizaciones, levantadas por la Coordinadora Nacional de Trabajadores No+AFP, mostraron la fuerza del movimiento, compuesto por organizaciones sindicales y territoriales. 

La fuerza del Movimiento No+AFP, es la expresión de la gran contradicción que cruza a la sociedad chilena: las miserables pensiones que reciben los jubilados, y que son la base que permite el gran negocio de las AFP, del sector financiero de la economía: recibir, todos los meses, el 10% de todos los sueldos brutos de los Trabajadores y administrarlos en función de sus intereses.

Es por eso que, la lucha contra las AFP, entra a cuestionar uno de los pilares en que se sustenta el sistema neoliberal y que ha significado la profundización de la desigualdad social y económica. Eso explica las alarmas que sonaron en el empresariado, la elite política, y el atrincheramiento e intento de lograr un gran acuerdo nacional, para salvar a las AFP.

El 9 de Agosto, el Gobierno de Bachelet, en cadena nacional, salió a marcar la cancha, con un lenguaje engañador, para asentar un sistema mixto y solidario. Pero, la realidad es clara: esta propuesta apunta a que se seguirá cotizando en las AFP. Los patrones cotizarán un 5%, dejando en el aire quien va administrar dichos fondos, si las mismas AFP o alguna institución del Estado. Pero, también, dio una señal clara a los pensionados y a los trabajadores: no deben esperar soluciones inmediatas. De hecho, la pensión básica solidaria subió menos de $10.000, quedando $102.897. Y el aumento de las pensiones, vía cotizaciones de los patrones, va a ser progresivo, en un plazo de 10 años.

En enero, los que realmente mandan en Chile, aquellos que tienen el poder económico, salieron a defender sus intereses. La CPC —Confederación de la Producción y del Comercio—, fue clara: Las AFP son inamovibles. Los empresarios deben cotizar —pero menos de lo que planteo el Gobierno—. La administración de los fondos debe ser de las AFP. Y el Estado debe hacerse cargo de las pensiones más bajas. Además, esta solución incluye que los trabajadores laboren más años, especialmente las mujeres, pensionándose a los 67.

El escenario está más que claro. El gran capital y la clase política están en contra del movimiento No+AFP y su sistema de reparto. Están por salvar a las AFP y, en eso, no van a ceder si no es por la presión y una lucha resuelta.

Este año, donde la disputa se va a producir en el escenario electoral y donde la clase política buscará cazar votos, prometerán lo que nunca van a realizar, pues el objetivo será sembrar ilusiones, con salidas irreales, con posibles acuerdos, que buscan enredar y desviar la atención de la tarea principal, que es desarrollar la unidad y la lucha, táctica que les dio buenos resultados con el movimiento estudiantil.

La Coordinadora se ha planteado un camino de lucha que, al parecer, no será tentado por cantos de sirena, ya que la Coordinadora se ha propuesto no tener ni apoyar candidatos para las próximas elecciones.

Aún más, su propuesta busca potenciar el movimiento No+AFP que, como su nombre lo indica, intenta poner fin a la administración del capital sobre los fondos  de pensiones y reemplazarlo por un sistema de reparto administrado por una organización autónoma del Estado. Es, además, una propuesta para mejorar sustancialmente las pensiones, donde los patrones deberían cotizar un 9% al igual que los trabajadores, y nadie debiera recibir una pensión por bajo del salario mínimo ($264.000 a la fecha).

Con esa propuesta de lucha, la Coordinadora está llamando a la marcha familiar más grande de la historia, para el 26 de Marzo.