El negocio de la salud en Chile

Bajo el gobierno de Ricardo Lagos Escobar y su Ministro de Salud Osvaldo Artaza, se dicta la Ley 19.937 “Autoridad Sanitaria y Gestión”, esta implicó la reorganización del Ministerio de Salud (MINSAL), para incorporar a los privados en la construcción de hospitales auto gestionados, es decir, CONCESIONADOS. Los hospitales autogestionados dependiente del servicio de salud, que tengan mayor complejidad técnica, desarrollo de especialidades, organización administrativa y número de prestaciones, podrán obtener la calidad de establecimientos autogestionados en red, dice la ley.

Lo que busca el sistema autogestionado, es que los hospitales autofinancien el 80%, a través de ingresos propios, pueden celebrar contrato con Fonasa y con personas privadas, (desde Fonasa se obtienen los mayores ingresos, vía Auge), en los hechos los hospitales de la red, no se autofinancian, porque las políticas se salud están diseñadas para el negocio propiamente tal.

Un tratamiento o un día cama en un hospital público, Fonasa paga 5 veces menos que lo percibe una clínica privada por el mismo tratamiento o día cama, es uno de los factores que explican el endeudamiento hospitalario de la salud pública.

Mediante  la misma Ley antes señalada crea también la superintendencia de salud (SIS).

Los primeros hospitales concesionados son el hospital El Carmen de Maipú y el hospital Dra. Eloísa Díaz Insunza de la Florida. Los hospitales concesionados tienen su lógica en la mercantilización de la salud y en sistema capitalista neoliberal.

La Concertación de Partidos por la Democracia, hoy Nueva Mayoría, fiel a los postulados del neoliberalismo, ve una oportunidad de negocio en la salud para los privados, siguiendo las políticas de la dictadura, le entrega a los privados el negocio de la construcción y administración de los edificios llamados hospitales, sin importar la eficiencia del inmueble para garantizar bienestar a los pacientes y trabajadores de la salud, como son la falta de aire acondicionado en dicho hospitales que eran publicitado como la panacea, modernos y eficientes, sin embargo solo son negocios para las inmobiliarias.

Mediante la Ley 19.966, se crea el Plan de acceso Universal de Garantía explicita  (o plan Auge), la ley lo denomina Régimen General de Garantía de Salud.

Los objetivos de este plan están definido en tres lineamientos centrales.

1.- Los objetivos sanitarios estarán por sobre los problemas de gestión y financiamientos del sistema.

2.-generar derechos exigibles y garantizados para la población.

3.-enfrentar los problemas de equidad del sistema.

La salud no está garantizada en lo fundamental con el plan Auge, como un derecho humano, el estado no se hace responsable por la salud de la población, solo el acceso a la salud; garantizar el acceso en concesiones hospitalarias y comprar camas medicas a las clínicas, vale decir, hacer el negocio de la salud con los privados y eso conlleva el debilitamiento del sistema de público de salud.

                     Algunas cifras sobre salud en Chile y la OCDE:

El gasto en salud en Chile representó el 7,7% del total del Producto interno bruto (PIB), en el año 2015, los países de la OCDE en promedio gastan el 9,8%, traducido en dinero, US$1606 en chile versus US$ 3453 (datos 2012), el gasto de bolsillo llega a ser un 37%, cuando lo recomendado no debe superar el 15%, uno de los más altos del mundo.

El gasto de bolsillo de los chilenos es alto y se ha incrementado considerablemente en los últimos años. Para el año 2008, el gasto de bolsillo correspondía a un 40% del gasto total de salud, superando el 35% que aportan las cotizaciones de los trabajadores y el 25% del aporte fiscal.

Un estudio realizado en Santiago, arrojó como resultado que el gasto promedio mensual en salud que realizan los hogares aumentó entre 1997 y 2007, en un 22,7% pasando de un promedio de  $34.046 a $ 41.787 mensuales.

En cuanto a la composición del gasto de bolsillo en salud, el mayor peso relativo para todos los quintiles, es el gasto en medicamentos y los sectores empobrecidos gastan más que los sectores socioeconómicamente ricos.

En general las políticas neoliberales implementada a sangre y fuego por la dictadura tuvo efectos nefastos, los gobiernos de la Concertación, Nueva Mayoría y la derecha, como buenos alumnos del fondo monetario internacional, la OMS, y el banco internacional,  son los promotores de las políticas neoliberales, no alteraron estas políticas de salud, por el contrario profundizaron las diferencias entre salud para ricos y salud para pobres.

Serán las organizaciones de usuarios, los trabajadores y profesionales de la salud, a través de la lucha diaria, los llamados hacer los cambios reales para terminar con el lucro en la salud, esto será posible con un movimiento de salud con carácter clasista, y a su vez uniendo todas las luchas con las demás organizaciones sociales hermanas.

“UNA NUEVA SALUD PARA UNA NUEVA SOCIEDAD”

“LA ORGANIZACIÓN NOS SANA”

Por Comité de Salud de Maipú