Las demandas del pueblo trabajador

La carrera presidencial se ha tomado la agenda política primando los personalismos, que  buscan sembrar ilusiones de cambio que canalicen el descontento social.

La lucha de los trabajadores, los pliegos de negociaciones (público y privado), configuran un abanico de demandas que refleja las aspiraciones a alcanzar, y que se intenta recoger.

  1. Por un contrato único y fin al subcontrato. Los patrones y el Estado imponen una diversidad de contratos: honorarios, a contrata, con plazo fijo, por faenas, etc. Con la reforma laboral tenemos “los pactos sobre condiciones especiales de trabajo”, y con la tercerización la subcontratación.                                         
    Todo esto apunta a dividir a los trabajadores, con trabajadores de segunda clase, sin protección social, lo que aumenta la ganancia patronal.
    Exigimos: fin al subcontrato, por un contrato único que garantice la estabilidad laboral, por igual trabajo igual salario.
  2. Por un sueldo base justo. Una sociedad justa debe garantizar 40 hrs. de trabajo semanal, una remuneración justa para una vida digna, y sin bonos condicionados. Exigimos: un sueldo base, mínimo, de $ 400.000.
  3. Por derechos mínimos. Todo trabajador debe tener (y debiera ser parte de toda negociación colectiva): un bono de locomoción y alimentación real; que el patrón pague el seguro de cesantía, sin descontarlo de la indemnización por año de servicio; descanso dominical sin restricciones; uniformes y elementos de seguridad y protección, etc.
  4. Por una negociación colectiva supraempresa. El código laboral impide una negociación colectiva efectiva ya que la circunscribe a la empresa. Debemos luchar por una negociación colectiva supraempresa: por rama o sector, por holding, por regiones y nacional, etc.
  5. Por el derecho pleno a la Huelga. Los trabajadores crean la riqueza y hacen funcionar la sociedad (y los patrones, parásitos, están demás), por eso necesitamos que la huelga, paralice realmente, es el arma de lucha de los trabajadores.
    Luchar por una huelga efectiva en la negociación colectiva y sin servicios mínimos (solo en caso de peligro de vida). Por el legítimo derecho a paralizar ante el incumplimiento de los contratos colectivos.                
    La huelga para luchar por la justicia: frente al abuso patronal, por solidaridad entre trabajadores, frente a las políticas anti-trabajador de los gobiernos y del Estado (ejemplo la lucha por el fin a las AFP).
  6. Por el fin de las AFP y por un sistema de reparto.  La propuesta ya está, y es la de la Coordinadora No + AFP. Luchar por el fin de las AFP, y su reemplazo por un sistema de reparto y solidario, único, autónomo y público de Seguridad y Previsión Social,.
    Por un sistema que garantice pensiones dignas: los patrones coticen un 9% y no un 5, y los trabajadores también un 9%, y no más de un 10; y por una pensión universal mínima igual al salario mínimo (hoy sería de $ 270.000).
  7. Por los derechos de las mujeres. Ésta sociedad capitalista y patriarcal degrada a la mujer, discriminándola social y económicamente: no hay igualdad de derechos entre hombres y mujeres, y se le impone la responsabilidad de la reproducción, la crianza y el cuidado, cuando debería ser compartida.                
    A igual trabajo, igual salario y derechos, fin a la precarización de los trabajos donde se desempeña la mujer;  pos natal efectivo y compartido por la pareja; sala cuna en todas las empresas y sin un mínimo de infantes; derechos previsionales igualitarios, etc.
  8. Por un nuevo modelo de desarrollo económico-social. Para avanzar en los derechos de los Trabajadores y el pueblo se requiere cambios sustantivos en la sociedad: crear un nuevo modelo de desarrollo económico-social. Chile no es pobre, pero la riqueza que generan los trabajadores, se la apropian los grandes capitalistas (0,1% de la población), y ésta es la causa de la desigualdad.                   
    Las últimas luchas sociales dan a algunas pistas por donde transitar: No se puede lucrar con los derechos sociales, pero los empresario lucran igual aunque la ley se los prohíba.
    Por el fin al lucro en forma real (sin empresarios) en educación, salud, pensiones, Transantiago, agua, etc. No se puede seguir entregando las riquezas básicas como el cobre, el litio, las riquezas marinas, etc. al usufructo del empresariado.
    Por último, se requiere una profunda reforma tributaria anti desigualdad.

En época electoral el papel lo aguanta todo. La historia demuestra que no basta propagandear las ideas, sino que hay que construir la fuerza social que sea capaz de imponerla.

Construir la fuerza de los trabajadores, es el prerrequisito para conquistar las demandas. Recoger y sintetizar colectivamente las aspiraciones más sentidas y manteniendo la independencia de clase, es el camino para avanzar unitariamente en la lucha de los trabajadores y trabajadoras, en la perspectiva de una nueva central clasista.