La verdadera pobreza en Chile: un 20.9% de la población chilena es pobre

Por Francisca Rodríguez

Hace un mes el gobierno chileno a través del Ministerio de Desarrollo Social dio a conocer las cifras que arrojaron una nueva encuesta CASEN, esta vez del año 2015. 

Muchos festejaron en los medios de comunicación las cifras de disminución de la pobreza extrema a un 3,5% y la pobreza no extrema a un 8,1%, según indicó la encuesta que mide este ítem desde los años ochenta. La baja estaba referenciada respecto al año 2013 donde ambas mediciones dieron un 4,5% y un 9,9% respectivamente.

Mirando con detalle los resultados de esta nueva CASEN, es preciso indicar que los datos citados corresponden a la medición de la pobreza utilizando como referencia los INGRESOS de las personas. Es decir, de acuerdo a los ingresos (salario y otras rentas como arriendo de propiedades, utilidades, etc.) que recibe una persona que se comparan con el monto que define la “línea de pobreza”, lo cual permite determinar si la persona es o no pobre dependiendo si sobrepasa o no dicha línea. Entones la pregunta que surge es ¿cómo se calcula “la línea de pobreza”, es decir el ingreso con que debe  contar una persona para no ser pobre?

A partir del año 2012 se realizó una modificación en los productos que componen la canasta básica con la que una persona puede supuestamente sobrevivir según este indicador. Dentro de los nuevos productos destacados se incluyeron las bebidas energéticas, papas fritas, completos, medialunas, promoción de comida rápida, pre pizza familiar, entre otras. Esta canasta básica alcanzó a precios del 2015 un total de $40.093. 

Sin embargo, a este monto se le debe sumar los gastos de transporte, vivienda, salud, etc., con estos ítem incluidos se determinó que una persona que recibe un INGRESO de menos de $151.669 es pobre y si recibe menos de $101.113 es pobre extremo. Todos los que perciben sobre $151.670 No son Pobres.

Siguiendo este análisis y de acuerdo a una publicación de este mismo ministerio en su sitio web, los pobres y pobres extremos en Chile serían quienes no alcanzan como grupo familiar los siguientes montos en INGRESOS: 

Fuente: Ministerio de Desarrollo Social, a partir de información de CEPAL e INE (IPC)

Nueva metodología de medición de la pobreza

De lo que no hablaron los “expertos” en los medios de comunicación, fue de la nueva metodología de medición que este Ministerio incluyó desde el año 2013 y que se realiza en paralelo a la de INGRESOS, arriba detallada. 

La nueva metodología que debutó el año 2013 se llama Medida de la Pobreza Multidimensional, la que se basó en detectar y medir las carencias en cuatro ítems: Educación, Salud, Trabajo y Seguridad Social y Vivienda. Cada uno de estos ítems se ponderó con un 25% y está a su vez compuesto de 12 indicadores en total.

Con esta nueva fórmula se puede visualizar la pobreza entendida de una manera más global, y no solo asociada al INGRESO, que en general en nuestro país es bastante inestable considerando la alta precarización de empleo. 

Por tanto, a los encuestados se les consultó su situación respecto a la satisfacción de necesidades en torno a la Educación (asistencia, rezago escolar, escolaridad), la Salud (malnutrición de niños/as, adscripción al sistema de salud, atención), el Trabajo y Seguridad Social (ocupación, seguridad social, jubilaciones) y la Vivienda (hacinamiento, estado de la vivienda, servicios básicos).

En este caso, se consideró que un hogar para estar en situación de pobreza debía presentar un 25% o más de carencias en los indicadores señalados. El resultado por cierto, varió del presentado por la medición de INGRESOS. En el caso de la medición multidimensional dio un 19,1% de pobreza. Cifra bastante mayor al 11,7 que sumaron la pobreza extrema y pobreza no extrema.

Para profundizar aún más en esta visión multidimensional, el año 2015 se incorporó un nuevo indicador a esta metodología: la medición de Redes y cohesión social, que también cuenta con tres indicadores (apoyo y participación social, trato igualitario y seguridad). 

En este caso los ponderadores por dimensión variaron quedando Educación, Salud, Trabajo y Vivienda con un 22,5% y Redes con un 10%.

El resultado de esta nueva metodología multimensional con 5 ítems, dio como dato que en 2015 un 20,9 % de la población chilena, es decir de los 17.819.054 de población 3.724.182 personas, son pobres.

¿Por qué somos más los “pobres multidimensionales”?

La respuesta a esta pregunta en la actualidad es bastante evidente. Revisemos en detalle esta dimensión múltiple ampliando algunas preguntas: ¿Cuántos trabajadores en Chile cuentan con Educación? ¿Cuántos con Salud? ¿Cuántos tienen una Vivienda? ¿Cuántos tienen Trabajo y Seguridad Social?, y para ser más preciso ¿Cuántos trabajadores están organizados en Sindicatos, Juntas de vecinos y pertenecen a alguna Red social?

En el primer caso, la Educación gracias a la lucha de los estudiantes desde el año 2006, en la actualidad cuenta con la posibilidad de ser gratuita y accesible a un importante segmento de la población. En el caso de la Salud, en el sistema privado si un trabajador queda sin empleo pierde este derecho, solo quienes cotizan en FONASA pueden quedar cubiertos luego de salir de un empleo. En el caso de la vivienda, la gran mayoría de los trabajadores no cuenta con vivienda propia o está endeudado en un crédito, entonces si queda sin empleo no puede pagar y pierde su vivienda. En el caso de la Previsión es lo mismo, si no tienes empleo no cotizas y si no cotizas tendrás solo una pensión asistencia. A esto se suma el sistema de capitalización individual existente, que tampoco garantiza que trabajando y cotizando toda la vida laboral se llegue a una pensión que permita una vejez digna.

Por último, no es menor que este sistema se ha encargado de anular la vida social y colectiva de las personas, por lo que la baja participación en Redes, sean sindicatos, centros de alumnos, juntas de vecinos, entre otras, también limita la posibilidad de resolver colectiva y solidariamente las problemáticas sociales que puedan contribuir a un mejor vivir. 

En síntesis, la posibilidad de salir de la pobreza tiene varias aristas, por un lado si solo consideramos el Ingreso como variable, las cifras son alentadoras en los gráficos, sin embargo podemos tener ingreso y no tener cubiertas las otras dimensiones, lo que nos mantiene igualmente pobres. 

Superar las variables multidimensionales, en el actual modelo neoliberal que impera en el país, requiere de la transformación del mismo. Sin este cambio, la pobreza multidimensional se mantendrá de forma estructural, pues este modelo económico es productor de este tipo de pobreza, muestra de ello son las AFP´s, las ISAPRES, las INMOBILIARIAS, aun la EDUCACION y el lucro.

Por tanto, las propuestas alternativas a este modelo de reproducción de pobreza no pueden descansar en solo ajustes menores, deben ser cambios estructurales que tomarán tiempo y trabajo, y lo más importante de la lucha colectiva de los de abajo pues las razones de las carencias en salud, educación, vivienda, seguridad social, se debe a que se privatizaron y hasta hoy son fuente de ganancias de los ricos de este país.  Solo la lucha de las grandes mayorías puede aspirar a poner freno al lucro y virar el rumbo de este modelo de injusticia y desigualdad.

Fuente: http://observatorio.ministeriodesarrollosocial.gob.cl/layout/doc/ipc/Valor%20CBA%20y%20LP%C2%B4s%2011.15_5669835fd7a99.pdf

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