La Resistencia del pueblo de Til Til

Un pequeño poblado, con cerca de 18.000 habitantes, ubicado al norte de la Región Metropolitana, entre las comunas de Batuco y Rungue, está enfrentando una lucha de resistencia que expresa la rabia y la indignación frente a la decisión del Gobierno.

Esta decisión, tomada el día 25 de Julio, de instalar un nuevo vertedero, fue aprobada por el Comité de Ministros, que lo componen las carteras de Salud —Carmen Castillo—; Economía —Luís Felipe Céspedes—; Energía —Andrés Rebolledo—; Minería —Aurora Williams—; Agricultura —Carlos Fourche—; y Medioambiente —Marcelo Mena—. Este proyecto traerá al vertedero productos tóxicos generados desde la Región de Atacama a la región del Bío Bío. Se adiciona, además, a los 15 proyectos de este tipo ya existentes en la zona, que involucran a 100 empresas contaminantes y que comprenden relaves mineros, vertederos, plantas de tratamiento de aguas servidas, chancheras, cementeras, procesadoras de acero, entre otros. Todas, empresas dedicadas al tratamiento de desechos que concentran el 33% de la generación total del país.

Los pobladores en lucha

La denuncia de los pobladores está marcada por tener que sufrir, por más de una década, los efectos de la contaminación y la hediondez permanentes. Los daños a los niños y los más ancianos se hacen sentir en la vida cotidiana y, principalmente, en los más pobres. La Constitución Política —sí, la pésima Constitución que tenemos—, señala en su art. 19 inciso número 8, «Toda persona tiene derecho a vivir en un ambiente libre de contaminación y es deber del estado velar para que este derecho no sea afectado».

La respuesta del Gobierno

La vocera de Gobierno señala, respecto al reclamo de la comunidad y las críticas que se han levantado desde diferentes sectores: «… esta decisión puede no dejar contentos a todos, que es delicado, que genera distintos punto de vista , pero que no hay que olvidar que la decisión está amparada en nuestra institucionalidad». Bastante contradictoria la afirmación de la Ministra. Sin embargo, debemos recordar una frase de Eduardo Frei Ruiz Tagle, cuando se desempeñaba como presidente, y que es el reflejo de la doctrina del neoliberalismo. Dice, Frei, «… en el país, ningún proyecto de inversión se detendrá por consideraciones ambientales». Y este es el espíritu que ha animado a este gobierno y sus ministros, quienes han aprobado y salido a defender el proyecto que, casualmente, se vincula al poder de la familia demócrata cristiana. La ministra de Salud, frente al tema indica, «… la decisión ya está tomada, hay una empresa que se va a instalar, que cumple con todas las exigencias sanitarias desde el punto de vista del Ministerio de Salud, y todos los ministerios tuvimos a la vista los distintos análisis que se efectuaron».

Voces discrepantes

El Colegio Médico advierte sobre la situación, indicando que los efectos pueden ser inmediatos e irreversibles. El informe indica que los efectos de dicha exposición pueden ser «inmediatos o tempranos» —después de horas o días a la exposición—; «progresivos, reversibles e irreversibles» —luego de numerosas exposiciones— y «efectos diferidos en el tiempo». Esto se refiere a la modificación de algunas células del organismo, del material genético o a la desprogramación celular, que «causa cambios irreversibles, que se mantienen de por vida, en las respuestas a diversas hormonas y la función de los tipos celulares afectados. Esto sería causa del desarrollo de diversas enfermedades», una de ellas el cáncer. Los efectos principales los recibe la población. Sin embargo, también los suelos. Existen probabilidades de que, en el tiempo, las medidas de protección no sean suficientes y se filtre la contaminación hacia las napas subterráneas. La zona ya tiene residuos tóxicos  enterrados. Esto significa que toda esta recarga pone en peligro a toda la zona y se extiende hacia Lampa, Pudahuel y gran parte del valle.

La postura del gobierno, claramente, viola los Derechos Humanos. No suficiente con aquello, se ha lanzado un fuerte despliegue policial represivo. Los pobladores continúan levantando su demanda, siendo agredidos sistemáticamente. La represión desatada ha dejado a muchos pobladores heridos. Mujeres y jóvenes han sido los más reprimidos.

Esta decisión del gobierno, así como tantas otras, hará recordar a esta administración como una de las más irresponsables por atentar contra la salud y la vida de sus habitantes. Todo nuestro apoyo y solidaridad con las y los pobladores de Til Til.