La precarización laboral del estatuto laboral para jóvenes trabajadores

Por Equipo Prensa Irreverente

Tras aprobarse en la Cámara de Diputados el proyecto de ley para crear un estatuto laboral para jóvenes, han surgido diferentes críticas frente a este proyecto bajo la premisa de que este proyecto de ley viene a aumentar la precarización laboral existente, dando una mala solución a las problemáticas de los trabajadores estudiantes a costa de beneficios empresariales.

Según el Ministro Monckeberg la tasa de trabajo informal en jóvenes es del 40%, mientras que los que estudian y trabajan son cerca del 7% en comparación a la tasa de la OCDE que supera el 50% de trabajadores estudiantes. Frente a esto plantea que se debe principalmente a que estos ingresos afectan directamente a los beneficios estudiantiles que puede tener, como a los beneficios de salud.

Para solucionar esto se ingresa una ley que afecta a los estudiantes que estén trabajando y tengan entre 18 y 28 años desplegando distintos puntos, como que la renta percibida no afecte en obtención de beneficios estudiantiles, pero que deja el contrato con requisitos como mantener la calidad de alumno regular, o tener entre 18 y 28 años que en caso de no cumplirlo permite al empleador dar fin al contrato sin derecho a indemnización alguna, incluido los años de trabajo en la empresa que está incluido en el art. 163 del trabajo, de esta manera al cumplir 29 años por ejemplo el contrato queda sin efecto y el trabajador no tiene derecho a percibir ninguna indemnización por años trabajados. Además, no permite acceder al beneficio de contrato indefinido que incluye el art. 159 del código del trabajo incluido todos los beneficios que esto contrae.

Dentro de las medidas también está el dejar de manera opcional la cotización en salud para seguir siendo carga familiar y tener beneficios en salud, pero esto contrasta con la incapacidad de optar a beneficios de pre y post natal como en duda el que pasará en el caso de tener licencia al no estar cotizando, y así como la incapacidad de postular a beneficios como el subsidio al empleo joven, entre otros.

Otro punto el cual ha generado gran controversia tiene que ver con respecto a los horarios de trabajo, el proyecto de ley estipula que no se podrán trabajar más de 30 horas semanales, sin derecho a horas extras y que la jornada debe durar como máximo 12 horas incluyendo las horas de estudio, sin garantizar la compatibilidad del horario de trabajo con el de clases, de esta forma si se tienen 6 horas de estudio, se podrán trabajar otras 6, pero el horario quedará a disposición de la empresa.

También se elimina la autorización previa a un juez competente como se refiere en el Artículo 174 del trabajo frente para poner término de contrato en el caso de tener fuero laboral.

Es por esto por lo que distintos sectores han indicado que más que otorgar beneficios, viene a precarizar las condiciones de trabajo de miles de jóvenes que hoy en día por sus condiciones socioeconómicas se ven en la obligación de tener que trabajar mientras estudian, y que más allá de ayudarlos se colocarán más barreras o restricciones frente a sus derechos laborales.

Cabe recordar que esto ocurre en un contexto donde el desempleo aumenta en un 7,8% y aumenta la cesantía en distintas partes del país, con distintas empresas cerrando y en donde se cree que esto podría afectar tanto al trabajo como en gente adulta como en las posibilidades de contratar estudiantes por las modificaciones de turnos a las que tendrían que incurrir.