La derecha usa la violencia policial como en dictadura para amedrentar al movimiento social

Por Marcela Cornejo

Da lo mismo si se es estudiante, profesor, trabajador, mapuche, migrante, la violencia ejercida en los que va de este gobierno, contra cualquier acto de protesta social, es desproporcionada y está lejos de buscar la disolución del conflicto, sino por el contrario busca la radicalización de estos.  

Cuentan, además con el dominio de los medios de comunicación masivos, como televisión, prensa impresa, radios, sitios de internet y redes sociales de noticias, todos operan al unísono con la matriz que se genera producto de los actos de violencia, que solo muestran una cara de la moneda. 

Los empresarios que hoy gobiernan el país, ven en los actores sociales movilizados como enemigos de sus intereses. Esta es la razón por la que, por ejemplo, los actos de violencia del alcalde de Santiago no tienen límite. El trato de delincuentes a los estudiantes, en su mayoría menores de edad, que ha tenido al Liceo emblemático del país en una guerra frontal (Instituto Nacional), no ha hecho más que evidenciar que la derecha no se plantea la solución a ninguno de los puntos del petitorio de los estudiantes, si no por el contrario amedrentarlos junto a sus padres y sacar las manzanas podridas del cajón”, para que a punta de garrote, volver a tener alumnos sumisos y obedientes. 

Si hacemos algo de memoria, el año pasado la Ley Aula Segura se aprobó para “controlar” el aumento de la violencia en los Liceos emblemáticos. ¿Qué paso entonces?, ya con la ley en marcha estallaron este año, protestas y una radicalidad nunca antes vista en el Instituto Nacional. La respuesta obvia, pareciera oculta. Ante las primeras protestas de los estudiantes del IN, la violencia policial fue desmedida e irracional: gases y agua putrefacta lanzada a diario al interior del Liceo, piquete de Fuerzas Especiales punto fijo en la entrada, revisiones y detenciones indiscriminadas a los estudiantes, detenciones a menores de enseñanza básica, de 7mo y 8vo año. Ante esto, la respuesta del estudiantado ha sido proporcional a las agresiones que viven en los propios patios de los Liceos y las agresiones verbales del alcalde de Santiago que solo amenaza y ofende.  

Alessandri, militante del partido derechista Renovación Nacional, se ha vuelto el protagonista de esta batalla, quien desde su oficina lidera el agobio a este ícono de la excelencia académica chilena, nunca ha recibido a los estudiantes del IN, no acoge el petitorio ni se reúne comunidad educativa a buscar soluciones democráticas a este conflicto, solo ordena, manda a reprimir y someter a los estudiantes 

Los profesores y profesoras en la calle 

El caso de los profesores ha sido paradigmático, sobre todo en el ámbito comunicacional, donde la violencia física represiva, ha estado acompañada de la violencia mediática. La victimización de una ministra claramente sobrepasada por el conflicto, que sin ninguna herramienta, ni pedagógica ni política, ha tenido al gremio casi un mes paralizado. En tanto, los medios de comunicación han jugado, como de costumbre, el papel de prejuiciar a los televidentes haciéndoles ver solo el impacto humano del paro en relación a los alumnos sin clase y las dificultades para las familias, pero no muestra las pésimas condiciones de las aulas, ni la sobrecarga de los docentes, ni siquiera hace mención del petitorio de estos trabajadores.  

Así logran, demonizar a un movimiento que ha tenido la capacidad de articularse y unirse en busca de mejoras para todo el gremio. La contra respuesta solo ha sido posible a través de Redes Sociales, las que se usan a favor y en contra de estos trabajadores que han aguantado un mes de paralización.  

El patrón, sin embargo, es el mismo que el alcalde comunal con los estudiantes. Marcela Cubillos militante del partido derechista Unión Demócrata Independiente, luego de cuatro semanas de paro recibió a los dirigentes del Colegio de Profesores. Los denostó en los medios acusándoles de dejar a los niños sin clase solo para no trabajar, les dijo a los medios que el paro tenía razones políticas y no gremiales. Las mismas artimañas de Alessandri, la misma calaña de dirección y gestión política.  

No podemos seguir siendo ingenuos, es la derecha fascista la que gobierna Chile, la movilización y todas sus formas de lucha está más vigente que nunca. No estamos solos, la razón está de nuestro lado y la fuerza de la movilización es el camino.