Feminismo en la Finis Terrae: viviendo la revolución dentro de la Cota Mil

Por Atrévete UFT

Durante el último mes se han levantado a lo largo de todo Chile cientos de voces en todas las universidades, voces que exigen eliminar integra y sistemáticamente el machismo presente en esta sociedad, es una realidad latente, pero desde una universidad como la Finis Terrae vivimos el espacio universitario como una burbuja, o por lo menos así se siente aquí dentro.

Burbuja que no sólo nos aísla de la realidad nacional, sino que también nos acostumbra a guardar silencio ante las coyunturas a nivel país.

Nosotras y nosotros, en Atrévete UFT, plataforma política de izquierda feminista, somos estudiantes de esta universidad privada a las que muchas veces han callado por no pertenecer al estrato social asociado a esta misma, por vivir en otras comunas, por no ser de la minoría de chilenos que son dueños del país.

Pero ya no mas, hemos abierto los ojos y nos hemos organizado ante la poca preocupación de nuestros representantes universitarios, quienes dicen ser “la voz de la mayoría con respeto de las minorías”, pero todos sabemos que en la historia de la “Finis” esto jamás se ha cumplido. Tanto desde la izquierda reformista hasta la derecha gremialista.

Compañeras y compañeros de distintas carreras, con un sueño en común, estamos trabajando para hacer de las universidades privadas un instrumento para la formación humana sin distinción de clases y en pro del servicio a la comunidad, más no para la creación de profesionales indiferentes a la realidad nacional.

Acostumbrados a un sistema de educación sexista, las y los estudiantes hemos decidido cambiar el paradigma, gritar muy fuerte y claro: “las mujeres también somos parte de la historia”, además, a raíz de los hechos denunciados por estudiantes a lo largo del país, que también ocurren dentro de nuestras aulas, exigimos un protocolo, con lineamientos feministas, anti abuso y acoso en la universidad, la creación y reconocimiento de una Secretaría de Género y Sexualidad, entre otras demandas.

Hacemos frente a la revolución desde la organización horizontal, informando a nuestros compañeros y compañeras acerca de la realidad nacional, abriendo espacios de conversación y discusión, y organizando la primera asamblea general de la Universidad  Finis Terrae, en la cual participaron más de 400 personas.

Queremos lograr que estos espacios se vuelvan una costumbre, que se les pregunte a las bases y se deje de hacer política a cuatro paredes, como el ‘cocinar’ nuestra universidad en los consejos de presidentes. Queremos que nuestros dirigentes salgan al patio no sólo a buscar votos en elecciones, sino que también para saber las necesidades del estudiantado.

Estamos convencidas y convencidos de que este es sólo el comienzo de lo que se inició como una respuesta ante la indiferencia  de los directivos, federación y centros de estudiantes ante las demandas estudiantiles.

Sabemos que existe la violencia machista en la sociedad y esto se ve reflejado en las aulas, desde que iniciamos la educación básica hasta incluso después de terminar la universidad.

Lo vivimos nosotras las mujeres al recibir un salario más bajo frente al de los hombres, lo vivimos cuando abusan de nosotras, cuando nos violan, cuando nos piropean, cuando crean chistes normalizando la violencia, y lo vivimos en los juzgados cuando se le otorga impunidad a los denunciados. Creemos que es posible cambiar nuestro país, estamos comprometidas y comprometidos con las niñas, niños, las y los trabajadores y estudiantes de Chile. No bajaremos los brazos ni dejaremos de luchar.