El bochorno Piñera

*Por Randy Alonso Falcón, Director del portal web Cubadebate y del programa de la Televisión Cubana “Mesa Redonda”.

Pocas veces se vio tanta abyección y humillante actitud en un presidente latinoamericano, desde los tiempos en que Washington era dueño y señor de todos estos lares. Quizás ni Carlos Menem y sus “relaciones carnales” con Washington llegaron tan lejos en el ridículo.

Sucedió hace unos días en la Casa Blanca, sentados en una elegante sala, los presidentes de Chile y Estados Unidos celebraron un “cálido encuentro” en el que elogiaron mutuamente a sus países. Pero el gobernante austral fue a más: Sebastián Piñera se acercó a un escritorio cercano, sacó una hoja y la presentó ante Donald Trump y ante la prensa reunida allí, con una gran risa lisonjera en su rostro.

Se trataba de nada menos que un montaje de la bandera de Chile ubicada en el centro de su símil de Estados Unidos, como una estrella más de la enseña de la Unión.

El gesto hizo sonreír a Donald Trump y Sebastián Piñera intentó explicar la razón de su accionar: “Chile está en el corazón de Estados Unidos. La mejor prueba de ello es que ésta es la bandera estadounidense y esa es la bandera chilena justo en el mismísimo corazón de Estados Unidos”, dijo el mandatario chileno a Donald Trump.

Muchos no lo podían creer; pensaban que era un meme de las redes sociales o un montaje para desacreditar a Piñera. Pero el insólito hecho era pura verdad. El multimillonario chileno se congraciaba con el multimillonario yanqui a costa de la dignidad de su pueblo.

Consultado a posteriori sobre lo sucedido, el señor Piñera respondió: “Con un pequeño cambio en la bandera americana, uno puede decir que Chile está en el corazón de Estados Unidos. Como la bandera americana tiene estrellas y tiene franjas rojas y azul uno puede con una pequeña dosis de ingenio afirmar que Chile está en el corazón de Estados Unidos y se lo mostré al presidente Trump”.

Menuda cosecha la que va dejando en la región el retorno de los gobiernos neoliberales a algunos países, para beneplácito de Washington. Lo patético del hecho es que hace apenas par de años, Sebastián Piñera llamaba al entonces candidato Trump como divisivo, y con conductas demagógicas, populistas, llenas de odios y descalificaciones. “Ojalá no sea nunca Presidente de los Estados Unidos”, dijo en la televisión chilena. Ahora fue hasta Washington a entregar la Patria en bandeja de plata. Los problemas, cuando son del alma.

*Publicado originalmente en Cubadebate.cu