El Block 73, una lucha que no cesa: la vivienda es un derecho no un privilegio

Fuimos hasta la emblemática Villa Olímpica ubicada al sur poniente de la comuna de Ñuñoa, su construcción se inició el año 1961, con el fin de albergar a las delegaciones asistentes a la Copa Mundial de Fútbol de 1962, que se realizó en Chile. A pesar que la obra no logró estar terminada para el evento deportivo, los edificios que si fueron terminados recibieron a los cuerpos técnicos de los equipos visitantes. Luego de concluida la obra, se le donó un departamento a cada jugadoral entrenador y ayudante de la selección nacional. Así nació este proyecto que hoy se plantea nuevos desafíos. 

Marisol Arias es la presidenta del comité de vivienda Villa Olímpica 1, del block 73. Vive al frente de la Villa, como ella nos dice “desde siempre” colaborando incluso antes de la existencia del comité 

Comencé a participar en el comité el año 2013 y el 2015 asumí la presidencia, la situación en ese momento era bien difícil, con participación inconstante, a veces empezábamos con 15 familias y luego terminábamos con 9 porque la gente estaba muy desanimada con el proyecto porque no se podía conseguir el terreno. 

Marisol nos cuenta que el Comité se constituyó en el 2010, luego del terremoto que azotó al país y que afectó seriamente las edificaciones de la Villa. “Cuando la Fach traslada a su gente, que tenía viviendo en el block 73 luego del terremoto, el edificio queda abandonado y se transformó en un problema para la comunidad. Se produjeron incendios, robos, actos delictivos que nos ponían en peligro. Entonces se crea este Comité para solicitar el block para vivienda social. Sin embargo, la Fachque se había apropiado del terreno, lo estaba vendiendo en 480 millones, a ese precio el Servicio de Vivienda y Urbanismo, SERVIU, no podía adquirirlo. 

“Fue así que el año 2016le solicitamos al Ministro de Bienes Nacionales de entonces, Victor Osorio, una reunión. Nos recibió e informó que efectivamente el block se le iba a quitar a la Fach porque no lo estaban usando y tampoco podía venderlo Así fue que el edificio pasó entonces a manos del Serviu, para el proyecto del Comité de Vivienda Villa Olímpica. 

 El papel del Serviu y las trabas al proyecto 

Así se inició una carrera maratónica. Nos cuenta la dirigente que tuvieron, en un plazo de 6 meses, pedir los estudios que determinaran las condiciones del edificio. Todo contra reloj por el alto interés de las inmobiliarias en el terreno, además ya estaba por terminar el período de gobierno de Michelle Bachelet, cuando reciben la noticia que el edificio no tenía problemas estructurales por lo tanto se podía reconstruir 

Sin embargo, con la llegada de la derecha al gobierno, en 2018 les cerraron las puertas.  “Nos dicen que el edificio no se podía reconstruir, que las familias no eran de escasos recursos según ellos, y que habían decidido inhabilitar el proyecto. Durante todo un año nos inhabilitaron el proyecto siempre con una excusa distinta 

Aunque contaban con toda la documentación: oficios del Serviu, estudio estructural y toda la información que decía que sí se podía reconstruir, 25 familias seguían en la espera. La mayoría eran de la Villa Olímpica, pero también había de otros sectores de Ñuñoa, como lo permite el estatuto del Comité. Ante la amenaza de quitar la cláusula del decreto, que establecía que el edificio era para las familias del Comité, para dárselo a otras familias, los pobladores se manifestamos en las calles, en el Serviu, y se tomamos el block 73. 

Fue una toma larga, desde el 9 de diciembre de 2018 pasado hasta marzo de 2019. Para mantener todo este tiempo a la gente con la mente sana, buenas relaciones entre los compañeros y también para proteger el edificio, mandamos a hacer un estudio de riesgo que nos permitió habilitar para su uso 3 departamentos del block, donde fuimos generando actividades y talleres para todos y donde hacer nuestras reuniones hasta el día de hoy. Fue mucha la gente que colaboró aparte del comité”, cuenta Marisol.  

 

Teníamos reuniones diariasLimpiábamos el edificio, nos quedábamos todos los días hasta las 12 de la noche. Se invitaba a la comunidad, a otras organizaciones territoriales. Carabineros le explicamos la situación y si Serviu no pedía el desalojo nadie más lo podía hacer. Estábamos tranquilos, siempre contamos en la mesa técnica con una abogada, el apoyo de un arquitecto y el de la Junta de vecinos de la Villa 

Una nueva ofensiva del Comité 

A pesar de éste contar con toda la documentación, las dilataciones seguían. Fue así que tomaron la decisión de enviársela directo al nuevo ministro. En ese proceso constataron que el Serviu, no enviaba la informaciónEn enero de este año fueron a la Cámara de diputados, a la comisión de vivienda a entregar la misma documentación. Fuimos bien claros en decirles que nosotros estábamos dispuestos a ir con un abogado porque legalmente el edificio era para La Villa. La Comisión le entregó un ultimátum al gobierno para que nos diera una respuesta (...en marzo, Serviu nos confirma que sí se habilitará el proyecto para nuestras familias, pero también agregan que será para las que tengan el dinero del subsidio y éste había subido al doble por motivo de los costos de una reconstrucción y porque el terreno en Ñuñoa era más caro. 

“El mes de mayo, nos pidieron el listado definitivo con las 25 familias, lo que implicaba que debíamos tener toda la plata. Varias debieron dejar el proyecto. Nosotros, desde el Comité 2 que tiene otra lucha, hemos ido sumando familias cuando se nos han caído por distintas causas. Ellos siempre nos han apoyado en toda nuestra lucha, por lo tanto, es allí donde nosotros hemos sacado a las familias 

No solo el Comité  ha enfrentado dificultades externas, también han debido llevar sus propias decisiones al interior del mismo. “Tuvimos una baja de dos familias, que decidimos reemplazar por no apoyar ni colaborar, ya que que no le vamos a regalar la casa a gente que no se la ha jugado y solo espera a que se la entreguen. Entonces buscamos en el otro comité entre quienes sí nos apoyaron durante la toma y la movilización 

Los problemas del dinero para el subsidio  

Uno a uno han ido superando los obstáculos: el pie, la cuota de ahorro del subsidio, los créditos hipotecarios, son otros elementos a los que le hicieron frente como Comité. “Tenemos 22 familias dentro del decreto 49 que son las que ponen el subsidio y nada más y 3 familias que son del decreto 1. Desde marzo en adelante, en que salió la reconstrucción, nos negaron esta integración, pero seguimos luchando hasta que conseguimos no solo que pudieran incluirse, sino también que nos entregaran departamentos en las mismas condiciones a ambos grupos y solo con el valor en UF más cercano al de las familias del decreto 49, y sin necesidad de crédito hipotecario para llegar al pago.  

Los pasos que siguen son que el Serviu tenga el proyecto listo para pasar por una serie de aprobaciones. Primero en el Consejo de Monumentos por estar la Villa en zona típica, luego en el Departamento de Obras Municipales y finalmente en la Contraloría General de la República, donde una vez aprobado recién comenzaría la obra de reconstrucción.  

La vida y vivienda digna  

El Comité está conformado por allegados, arrendatarios, mujeres jefas de hogar, padres solos con hijos y sin trabajo. Es por esto que necesitan que el proyecto salga lo más rápido posible, esperan que se les entreguen los departamentos el primer semestre del próximo año. 

 Marisol nos cuenta, que ellos quieren que la obra se le otorgue a la constructora con la que han trabajadolograr esto, que elijan a nuestras familias, que se agilicen los tiempos y que el edificio sea entregado en las mejores condiciones posible, son nuestras metas a futuro. Nosotros sabemos que después tendremos que trabajar para seguir terminándolo, pero ya estará en nuestras manos, ya será el espacio de uno, nuestro gran triunfo”.  

Marisol reflexiona. “Hoy en día estamos contentos y agradecidos con lo que hemos logrado como Comité, pero la lucha sigue. A pesar de todo, hay muchos que nos han apoyado. Nosotros estamos conscientes que hay mucha necesidad y sabemos lo difícil que es. Muchos piensan que por el hecho de vivir en esta comuna no tenemos gente con muchas necesidades, pero en Ñuñoa sí hay mucha necesidad de vivienda. Aquí en la comuna hace 50 años que no había un proyecto de vivienda social y a pesar que este es un proyecto de reconstrucción, serán los primeros departamentos de vivienda social que van a entregar después de tantos años. Para nosotros esto es un hito. También lo es el hecho que terminará el proceso de reconstrucción de la Villa Olímpica, porque este gobierno siempre decía que la reconstrucción estaba terminada, pero para nosotros no lo iba a estar mientras el block 73 estuviese abandonado