[Editorial]: Un año de luchas que recién comienza

Poco más de un mes le duró la alegría al nuevo gobierno. En ese plazo, desmontaron las pocas reformas que la movilización popular había arrancado del gobierno anterior. La interrupción del embarazo en tres causales enfrenta la «objeción de conciencia» de médicos que no ponen objeciones a que mueran pobres sin recursos para pagarse una atención digna. La gratuidad de la educación se condiciona al «crecimiento» y permitirá a los inversionistas lucrar con este derecho. 

Pudieron hacerlo en el vacío dejado por la Nueva Mayoría, desgarrada en disputas y deserciones tras la derrota electoral. La DC queda sin líderes, el PC en completa soledad, el FA aún no encuentra una voz propia y única, y aparece confuso y disperso.  

De los «cinco acuerdo nacionales», dos apuntan a enriquecer más a dos grupos de empresarios, los que lucran con la infancia del SENAME y los que lucran con la salud del pueblo. Otros dos son represivos, «seguridad ciudadana» es modernizar la capacidad represiva del Estado, en previsión de los avances populares; la ofensiva contra el pueblo mapuche, calificado de «terrorista», abre paso a mayor brutalidad policial en la zona. El quinto acuerdo era una vaga promesa de alcanzar el desarrollo en dos períodos presidenciales.  

 El pueblo no fue derrotado 

Se impulsan proyectos como Dominga o Isla Riesco, que enfrentan oposición mundial y de las comunidades locales por la dispersión de contaminantes y destrucción de ecosistemas, protegidos por diversos acuerdos. El lenguaje de la restauración y la soberbia despierta los monstruos, el führer de Paine recorre el país organizando un partido fascista, un diputado insulta a los que combatieron a la dictadura, un torturador moribundo demuestra lo vivo que están, en ellos, el odio y la contumacia.  

Pero, la sonrisa se les borró de golpe, al presidente empresario y a sus cómplices. Decenas de miles de estudiantes salieron a las calles el 19 de abril, para oponerse a que sigan lucrando con la educación. Dos días más tarde, marcharon por todo el país las comunidades en defensa del agua y de la vida. Luego fue el turno de miles de familias que salieron a la calle por el fin de las AFP y por pensiones dignas para los jubilados. Seguirían los trabajadores a honorarios, y las numerosas acciones de mapuche y otros sectores defendiendo la lucha y la vida del Machi Celestino Córdova. 

Es que el pueblo no fue derrotado, no tiene nada que lamentar ante el cambio de gobierno. Sabemos que las demandas que logró instalar ante el Estado son fruto de sus movilizaciones; de mantenerse en la calle, enfrentando el desprecio de los políticos, las mentiras de los medios empresariales, la brutalidad de su policía. Sin movilización, ninguna demanda será oída, ningún avance logrado. Nadie nos ha dado nada, las demandas populares siguen pendientes. 

 No repetir los errores 

Ahora la tarea es avanzar en la convergencia de las luchas, la unidad en las movilizaciones y tareas concretas. Ha quedado claro que los avances por la institucionalidad no tienen consistencia, un gobierno indolente y servil no los impulsa, un gobierno codicioso y arrogante los revierte. No hay que repetir los errores del 2011, dijo la vocera de los secundarios: la solución está en las calles, en la unidad de todas las luchas, en el apoyo mutuo, en la coordinación y la solidaridad. 

Este 1° de Mayo, salimos nuevamente a la calle, a recordarles a los empresarios que ellos no producen nada, que su plata no se come. Que cuando pueden matan, como en Chicago en 1886. Que los productores y las productoras de todos los bienes y los operadores de todos los servicios son los y las trabajadores, y por eso tienen derecho a una distribución justa de lo producido.  

Tenemos derecho a definir las condiciones del trabajo y el monto de las remuneraciones. Tenemos derecho a decidir el tipo de sociedad en que viviremos, en cómo nos relacionaremos los unos con los otros. Tenemos derecho a organizarnos para cambiar el mundo en que vivimos. 

¡Por una sociedad de trabajadores y trabajadoras, por un mundo de igualdad y de justicia, de paz y solidaridad! 

¡Un año de luchas que recién comienza!