[Editorial Marzo] 2017: Año de Movilización, Solidaridad y Lucha

Nuestro equipo de trabajo inicia este año, expresando toda nuestra solidaridad con los miles de damnificados por los incendios forestales en la zona centro sur del país. Estos siniestros, claramente planificados, aún no tienen responsables reales. Las consecuencias que dejan caer sobre los lugareños en sus viviendas, animales y cosechas no se logran dimensionar y resolver por las ineficientes autoridades del país. El daño ecológico generado tiene y tendrá efectos mayores en el suelo y el agua. Sólo en la medida que las comunidades intervengan en su resguardo, frente a los depredadores intereses de las empresas forestales, es factible prevenir nuevos focos destructivos en los campos del país. En los últimos 18 años se han destruido 237.126 hectáreas de bosque nativo, de un total aproximado de 620.942 afectadas por incendios en igual periodo.

Iniciamos un nuevo año con esta lamentable catástrofe, en un escenario que, pareciera, no tuvo vacaciones, exceptuando a los parlamentarios. El gobierno y su coalición son incapaces de resolver, en forma oportuna, situaciones como la indicada anteriormente. La ineficiencia, demuestra la crisis estructural de un proyecto disociado de las urgentes necesidades del país y que va develando, nuevamente, oscuros negocios de empresas como la llamada cartel del fuego, empresa que, incluso, enfrenta juicios por colusión y sobornos en España, Portugal e Italia y que, además, sostiene millonarios convenios, en Chile, con el gobierno y la Conaf. Una vez más, las declaraciones de la Moneda apuntan al desconocimiento de esa situación y se defiende una supuesta legalidad de dichos acuerdos.

Frente a la crisis del bloque en el poder, sólo la movilización social será lo que nos permitirá como trabajadoras(es), y como pueblo, ir generando nuevas expectativas de lucha. La institucionalidad vigente no tiene nada que ofrecer ni entregar para mejorar las actuales condiciones. Eso lo hemos ido aprendiendo durante estos años: la necesidad de ir profundizando nuestras demandas y articulando nuestras luchas permite crear las bases de un proyecto alternativo, de carácter independiente, democrático, popular y revolucionario.

Este año, las trabajadoras y trabajadores estaremos movilizados para enfrentar la puesta en marcha de las reformas laborales que acordó el gobierno con los empresarios. Nada hace pensar que se obtendrán buenos resultados en las negociaciones colectivas que se desarrollarán durante el curso del año. Sin embargo, debemos contrarrestar esta situación con la unidad y solidaridad de todas y todos los trabajadores.

El empresariado ha definido pasar a la ofensiva en la defensa de sus privilegios, y eso lo veremos, aún con mayor fuerza, en las negociones colectivas y la defensa del sistema previsional. La lucha por terminar con el actual sistema de AFP será larga y compleja. Las y los trabajadores no podemos permitir que los fondos previsionales permanezcan en poder de los grandes grupos económicos. Estaremos, nuevamente, manifestando nuestro rechazo el 26 de Marzo a lo largo del país.

Este año, lo iniciamos con la movilización de la mujeres trabajadoras, pobladoras, estudiantes y luchadoras sociales; quienes durante décadas se han movilizado para exigir y defender sus derechos. La lucha contra el patriarcado, la violencia y los crímenes cometidos; las injusticias de la discriminación y la explotación del sistema capitalista son los principales objetivos para estar en las calles el día 8 de Marzo, no solo conmemorando las grandes batallas de las mujeres, sino también ejerciendo nuestros derechos por el respeto que nos merecemos como clase trabajadora.