El día que el imperio yanqui invadió a Panamá

Por Benjamín Alaluf

El 20 de diciembre 1989 los Estados Unidos invadieron el país centroamericano con el pretexto de capturar al General Manuel Antonio Noriega quien gobernaba el país y fue acusado del delito de narcotráfico. Sin embargo, es importante recordar que el Tratado Torrijos-Carter que se firmó en 1977, le devolvió “los territorios administrados [a Panamá], el control de la operación del Canal, el cierre de las bases militares y la salida de todos los soldados estadounidenses de Panamá.” Pero había letra chica: Los Estados Unidos tenían la posibilidad de intervenir militarmente en el país centroamericano si se viera comprometida la operación del canal.

En 1984 las relaciones estadounidenses-panameñas se tensionaron cuando Noriega cerró la Escuela de las Américas, escuela que entrenaba a militares latinoamericanos en prácticas inhumanas como la tortura y además contaba con una doctrina anticomunista al estilo del “enemigo interno.” Muchos de los ex-dictadores latinoamericanos y sus secuaces, entre ellos Manuel Contreras, egresaron de esta escuela.

Cinco años después, bajo las órdenes del Presidente George H.W. Bush, los Estados Unidos invadieron Panamá y dejaron un saldo de 3 000 muertos y varios barrios populares, incluyendo el Chorrillo, fueron bombardeados por completo. El pueblo panameño creó los Batallones de la Dignidad para combatir al invasor y defender la soberanía nacional.