Crisis de la salud: el gobierno indolente y autoritario no da el ancho

Por Catalina Rojas

El Hospital San José, hoy llamado complejo hospitalario San José, fue inaugurado en el año 1872. Inicialmente su administración estuvo a cargo de las Hermanitas de la Caridad, y atendía principalmente enfermedades infecto contagiosas, que eran de alta mortalidad. 

Recién el año 1994 comenzó el plan de reposición hospitalaria, construyéndose nuevas instalaciones en un terreno aledaño, que se inauguraron a fines del año 1999. Pronto a cumplir 150 años desde su creación este llamado complejo hospitalario se ha tomado los titulares de la prensa, por la crisis que vive en sus dependencias. Camas de atención improvisadas en pasillos, pacientes atendidos en sillas o simplemente en el suelo, provocaron que los propios trabajadores se movilizaran exigiendo mejoras para ellos poder atender a la población de manera digna.

La respuesta de las autoridades de salud, fue habilitar unas tiendas de campaña utilizadas por el ejército, situación que ya se habría realizado en otras oportunidades, cuando el hospital había colapsado, es decir esta no es la primera vez que se genera una crisis de esta magnitud.  

Las camas habilitadas solo fueron 20, con capacidad para atención primaria básica, no para atenciones especializadas. Por lo que el parche no cumplió el objetivo exigido por los propios trabajadores del centro de salud. La vocera de los trabajadores, Gloria Pinto, declaró a un medio de comunicación que «lo que a nosotros nos interesa es que se nos escuche con el tema del criterio de las camas. Lo que pasa es que acá siguen insistiendo con habilitar camas básicas y nosotros no tenemos el perfil de pacientes básicos en el hospital completo». 

El hospital San José fue construido con una capacidad de atención de 350.000 personas, en la actualidad recibe y asiste a una población cercana a las 900.000El cuestionado  subsecretario Luis Castillo declaró nuevamente que se habilitarán unas 20 camas más, pero de atención intermedia, sin embargo, el problema de fondo continúa. 

Gladys Ibáñez, ex presidenta de ASOMED, en una entrevista a The Times Chile, indicó que “Ante la falta de cama para nuestro servicio de salud que es indispensable resolver, no ha habido respuesta concreta. El Hospital del Servicio de Salud Norte se está prometiendo hace 7 ó 10 años, en cada uno de los gobiernos se han hecho estudios de pre-factibilidad, de factibilidad, se han gastado millones de pesos y, finalmente, quedamos en nada, porque cambia el gobierno y se decide cuál estudio se deja pendiente, porque no sirve, porque lo hizo el Gobierno anterior. Entonces, nos quedamos de nuevo sin empezar a poner ni siquiera una piedra de inicio de este nuevo hospital y ni siquiera tenemos el lugar donde se va a construir este recinto”. 

La COMPIN, otro organismo que colapsa en el sistema de salud 

La movilización de los trabajadores del Hospital San José, coincidió con otra crisis del sector salud que se presentó en la Comisión de medicina preventiva e invalidez, COMPIN, organismo que recibe los documentos de las licencias médicas que fueron rechazadas por Fonasa o las Isapres, y que debe atender a los usuarios en estas diligencias. Hasta la fecha tres personas han desarrollado protestas desesperadas al interior de la sede ubicada en pleno centro de la capital. Uno de ellos activó un extintor, otro intentó cortarse los brazos y otro usuario desató una protesta a viva voz en silla de ruedas.  

La respuesta de la autoridad, fue la intervención de este organismo para acelerar las respuestas en los rechazos de los pagos de las licencias. Sin embargo, no se cuestiona el fondo del problema, que este sistema inoperante deja sin su sustento a miles de familias, cada vez que Fonasa o la Isapre les rechaza una licencia, donde un equipo médico, supuestamente analiza los tiempos y causas del reposo, que el médico tratante indica a un o a una trabajadora.  

En ambos casos, se sigue con una política de parches, que no pretende atacar la enfermedad, sino dar solo aspirinas, para que el sistema de salud “público” se mantenga vivo, pero enfermo. Las movilizaciones de estas semanas, en el Hospital San José como en La COMPIN, van mostrando el camino a seguir: la movilización de los trabajadores y de los usuarios del sistema de salud, son la que permite visibilizar la crisis y al menos en esta fase, obtener algunas respuestas parche, que deben mantener la vigilancia permanente de los trabajadores de la salud y los usuarios de esta.