Catalina Rojas: “La clase trabajadora en momentos deberá desbordar la legalidad, dándose a sí misma sus métodos de lucha y organización

En el mes de los y las trabajadoras el equipo de Prensa Irreverente conversó sobre el estado actual del sindicalismo y la propuesta que levanta la Central Clasista, con Catalina RojasPresidenta Sindicato de Honorarios del Servicio de Salud Metropolitano Centraldirigenta de Federación de Trabajadores y Trabajadoras a Honorarios Teresa FloresTesorera Central Clasista de Trabajadoras y TrabajadoresMiembro de la Asociación Intersindical de Trabajadores y Trabajadoras Clasistas, AIT. 

PI: Catalina, a su juicio ¿cuáles son los desafíos del movimiento de trabajadores en la actualidad? 

CR: Las y los trabajadores somos un sector trascendental para realizar transformaciones profundas en la sociedad, es decir, somos un actor fundamenta para luchar y acabar con el capitalismo. Partiendo de esa premisa, el principal desafío actual del movimiento de las y los trabajadores es levantar organización y agruparla en torno al sindicalismo clasista. Necesitamos organizar a la clase y luchar contra el sistema: unidos, pero esta unidad debe dejar de estar carente de contenido y posición política. Ya llevamos varias décadas de sindicalismo conciliador y entreguista que ha instalado la idea del “apoliticismo” en la organización, que ha significado un retroceso abismante en la conciencia de la clase trabajadora. 

El desafío hoy es retomar la lucha por los intereses históricos de la clase trabajadora, y esto conlleva levantar organización desde las bases y con conciencia de clase, capaz de diferenciar quienes son nuestros aliados y quienes son nuestros enemigos. 

PI¿La Central Clasista surge como alternativa a la CUT? ¿Cómo evalúan su rol hasta ahora? 

CR: No, la Central Clasista surge como alternativa clasista para el movimiento sindical, no nacimos en oposición a la central patronal sino más bien para instalar el sindicalismo que busca defender los derechos de las y los trabajadores, poniendo como lucha estratégica la emancipación de la clase y el derrocamiento del capitalismo como sistema de explotación y opresión de clase.  

Con el surgimiento de la central clasista es posible diferenciar con claridad que existen dos formas de hacer sindicalismo, una de carácter entreguista, que funciona desde la lógica de la conciliación de clases, en donde no sólo encontramos a la CUT, sino también a la CAT, UNT y CTCH. Y, por otro lado, un sindicalismo que, si bien aún es embrionario, ha decidido retomar la historia de la lucha de la clase trabajadora, sus métodos organizativos y formas de lucha, y por sobre todo, sus intereses que no apuntan a la conciliación de clases sino a la defensa de nuestros derechos desde principios como la autonomía sindical, la independencia de clase, la combatividad y la democracia sindical.  

Es evidente que el rol que ha jugado la CUT es nefasto para las y los trabajadores. Fueron cómplices y defensores de la Reforma Laboral antisindical que vino a poner cada vez más trabas a la organización sindical, limitando la huelga como instrumento de presión, criminalizando la paralización de la producción, dando pie a la instalación de grupos negociadores que podrán reemplazar sindicatos y la definición de servicios mínimos que retrasa y entrampa la negociación colectiva. La CUT mientras fue gobierno (con la Nueva Mayoría) fue la plataforma de masas por excelencia para validar las políticas y maniobras de la burguesía. Ahora que es oposición se restó de la Mesa Sindical que inició Piñera el año pasado, en donde participaron las otras tres centrales patronales y que validaron la flexibilización laboral y la precarización con medidas como el Estatuto Laboral Joven, el tope y fracción de la indemnización por años de servicios, el impulso de teletrabajo y robotización como instrumentos de abaratamiento de gastos en la producción y no de herramientas que mejoren la calidad de vida de la clase trabajadora. 

Si bien la CUT no participó de esa mesa (en su carácter de oposición) y que ahora ha llamado a “paros activos” que han sido patéticos, esto no significa nada. La Central Unitaria de Trabajadores (CUT) nace dando un giro que significó dar la espalda a la clase trabajadora. Es aberrante que en sus actos suban al escenario con ministros o parlamentarios de la burguesía, o que su presidenta se vaya a cenar el 1° de mayo con el directorio de la CPC, órgano que defiende los intereses empresariales. Y a la inversa, ya no apoye las luchas del movimiento sindical, no se hace presente en sus sindicatos afiliados, eliminando la democracia sindical por completo de su funcionamiento interno.  

Hoy, la Central Clasista, luego de al menos 3 décadas está impulsando mecanismos realmente democráticos de participación. Realizó una Asamblea Nacional a 6 meses de su constitución en donde se realizó una rendición de cuenta financiera y política, se aprobó el pliego de demandas de las mujeres de la central, se discutió los principales elementos que conformarán el Plan de Lucha 2019-2020 y se definieron los lineamientos para la elección universal. Estamos dando inicio a la elección universal que recoge el principio de “un trabajador/a un voto”, es decir, todos y todas podrán elegir a su directorio, situación que la CUT y las otras centrales cambiaron por la “ponderación”. 

PI: ¿Cuál es, a su juicio, la alternativa para los trabajadores hoy con la baja tasa de sindicalización y la creciente precarización del empleo? 

La única alternativa para hacer frente a la precarización del empleo es la organización, la historia nos ha enseñado que sólo organizándose y luchando la clase trabajadora ha conseguido avanzar en sus derechos. Efectivamente, atravesamos una ofensiva patronal que está generando un retroceso en derechos laborales alcanzados, sin embargo, frente a ello no hay otra alternativa que luchar.  

Lamentablemente nos falta mucho por avanzar en el desarrollo de conciencia de nuestra clase y para ello es fundamental desplegar las organizaciones y apoyar el levantamiento de sindicatos. Si bien, el sindicato como herramienta tiene sus limitaciones, principalmente porque se rige por la legalidad burguesa que impone trabas como una camisa de fuerza y porque se remite principalmente a la lucha de carácter económica, es un instrumento necesario para el estado actual de la lucha de clases porque permite organizar a la clase en su trabajo, emprender luchas concretas por mejoras laborales.  

Sin embargo, debemos ser conscientes de que la clase trabajadora en momentos deberá desbordar la legalidad, dándose a  misma sus métodos de lucha y organización. Es por ello por lo que la Central Clasista avala las formas de lucha que se den las y los trabajadores sean legales o ilegales. Debemos considerar que la huelga ilegal ha aumentado, no olvidemos el ejemplo que nos dieron los trabajadores portuarios con su lucha.  

Sin embargo, esto requiere de un trabajo exhaustivo, de hormiga, debemos al menos levantar más sindicatos, desplegarnos a más regiones que en las que estamos, debemos crecer en capacidad de fuerza de movilización, debemos avanzar en la convicción de que luchando podemos ganar.  

PI: ¿Cuál es el principal postulado de la Central Clasista? 

CR: La Central clasista nace como alternativa clasista para las y los trabajadores y sostiene que esta es una sociedad dividida en dos clases, representando a quienes sufren a diario la explotación del capital, la pobreza, el endeudamiento, la flexibilidad horaria y los turnos extras para juntar la plata que permita llegar a fin de mes.  

Lucharemos por derechos laborales para instalar en contratos colectivos, también lucharemos por demandas transversales, por acabar con toda precariedad laboral, sea subcontrato, trabajo a honorario, trabajo a distancia o teletrabajo. Lucharemos para derrocar el código laboral, por la garantización de derechos sociales a nuestro pueblo, por la nacionalización bajo control obrero de los recursos naturales, apoyaremos la lucha de los pueblos originarios y defenderemos la autodeterminación de los pueblos frente al capitalismo y el imperialismo. Lucharemos contra el patriarcado, por maternidad protegida, posnatal parental igualado para hombres, por socializar el trabajo doméstico.  

Nuestro llamado hoy es a grandes rasgos a tres cosas: luchar por los derechos de la clase trabajadora, fortalecer y hacer crecer el sindicalismo clasista, convocar a articular los diferentes sectores en lucha y levantar un bloque popular anticapitalista.