El autocomplaciente discurso de un pato cojo

Por Ernesto Castro

Dos horas transcurrieron para que Michel Bachelet terminara de señalar los “grandes logros” que ha conseguido durante su segundo mandato presidencial. Desde el inicio, poniendo énfasis en educación, señaló que los mayores avances son en materia de gratuidad; “los jóvenes no pueden esperar”. En esta misma materia anunció novedades para los próximos días.

Se refirió, lógicamente, a un sinfín de tópicos como: economía, transporte, salud, vivienda, y anunció reformas en materia de temas como aborto y matrimonio igualitario, y la construcción de una nueva línea de Metro en Santiago.

Ha sido calificado como el más político de los mensajes que ha hecho Bachelet en el último periodo de su mandato en consideración del llamado a la unidad de los sectores políticos que representa y, también, porque enfrentó a las declaraciones y críticas a su gestión por parte de Piñera, diciendo que pretender cambiar lo que se ha hecho sería darle la espalda a la gente. 

Por supuesto que con alabanzas del oficialismo y críticas de la derecha fue recibida esta última cuenta pública. Por otro lado, en las calles de varias ciudades del país, en grandes movilizaciones que terminaron con incidentes, se expresó el descontento real de las personas que, en carne y hueso, representan al grueso de la población y que sigue padeciendo las consecuencias de los “ grandes logros de este gobierno”.