Aula Segura: Una Ley para calificar la protesta como un delito y a los jóvenes tratarlos como a delincuentes

Por Marcela Cornejo

Desde el ingreso del proyecto al Congreso el año 2018, muchas fueron las críticas al gobierno por esta iniciativa. Principalmente debido a que solo cuatro colegios en el país, todos ubicados en la comuna de Santiago, fueron los que animaron al alcalde Felipe Alessandri a presionar a Sebastián Piñera para su creación. La incapacidad de Alessandri para lograr a través del diálogo y propuestas constructivas con las comunidades educativa y soluciones a las demandas de los estudiantes, empujó al gobierno a crear esta Ley que les castiga, peor que en la dictadura.  

La ley Aula Segura (LAU) contempla como sus ejes centrales ampliar el castigo a los integrantes de la comunidad educativa, es decir, «Siempre se entenderá que afectan gravemente la convivencia escolar los actos cometidos por cualquier miembro de la comunidad educativa, tales como profesores, padres y apoderados, alumnos, asistentes de la educación, entre otros, de un establecimiento educacional, que causen daño a la integridad física o síquica de cualquiera de los miembros de la comunidad educativa o de terceros que se encuentren en las dependencias de los establecimientos, tales como agresiones de carácter sexual, agresiones físicas que produzcan lesiones, uso, porte, posesión y tenencia de armas o artefactos incendiarios, así como también los actos que atenten contra la infraestructura esencial para la prestación del servicio educativo por parte del establecimiento.» 

En segundo lugar, la nueva Ley faculta a los directores a expulsiones exprés«El director deberá iniciar un procedimiento sancionatorio en los casos en que algún miembro de la comunidad educativa incurriere en alguna conducta grave o gravísima establecida como tal en los reglamentos internos de cada establecimiento, o que afecte gravemente la convivencia escolar (…) El director tendrá la facultad de suspender, como medida cautelar y mientras dure el procedimiento sancionatorio, a los alumnos y miembros de la comunidad escolar que en un establecimiento educacional hubieren incurrido en alguna de las faltas graves o gravísimas establecidas como tales en los reglamentos internos de cada establecimiento, y que conlleven como sanción en los mismos, la expulsión o cancelación de la matrícula, o afecten gravemente la convivencia escolar, conforme a lo dispuesto en esta ley. 

La aplicación de la Ley Aula Segura. 

Hasta ahora, la Ley en curso, ha dejado decenas de estudiantes expulsados, no solo en la comuna de Santiago, sino que también en regiones. El caso paradigmático es el del Liceo Enrique Molina Garmendia de Concepción, donde fueron expulsados seis estudiantes, siendo el primer caso de la aplicación de la LAU. De los seis expulsados, cuatro concurrieron a Tribunales, pusieron un recurso de protección, pidieron una orden de no innovar contra el Daem y el municipio de Concepción. La Corte de Apelaciones de Concepción revirtió la decisión del Liceo Enrique Molina Garmendia de expulsar a cuatro de los estudiantes mediante la ley Aula Segura, ordenando su reintegro, además dictó una orden de no innovar.  

La militarización del Instituto Nacional (IN) 

Mientras, en el caso del Instituto Nacional, el promotor de la LAU, el alcalde de Santiago, Felipe Alessandri, mantiene sus amenazas a los niños y jóvenes de este establecimiento declarando a los medios que yo no les tengo miedo”. Sin embargo, los jóvenes insisten en movilizarse y destacan que no se aprobara el otro proyecto del gobierno, llamado Admisión Justa. 

Alessandri en tanto, primero causa polémica y luego queda en ridículo, cuando reseñó que la revisión de las mochilas a los estudiantes debía realizarse igual que en los cines, respondiendo inmediatamente estas empresas diciendo que no se realizaban esos procedimientos. Sin embargo, a Alessandri, parece no pararlo nadie. Fuerzas Especiales de Carabineros están realizando estas revisiones arbitrarias a los bolsos, mochilas, y a los alumnos en la entrada del IN.  

Luego de naturalizar el punto fijo de Fuerzas Especiales de Carabineros en la esquina del Liceo de Aplicación, ya es habitual en pleno centro de Santiago, ver apostados frente a la entrada del Instituto Nacional a un fuerte contingente de FF.EE, también nos acostumbramos a verlos frente a la Universidad Metropolitana de Ciencias en la Educación (UMCE), el Campus Juan Gómez Millas de la Universidad de Chile, la Universidad de Santiago, la UTEM, entre otras. 

Chile es un país militarizado, mucho más que en dictadura, la diferencia es que ahora, nos parece normal. Es tiempo de levantar la voz, es tiempo de ir en la defensa de los niños y las niñas, que hoy son las semillas de la salvación del mundo.