Un año de lucha por NO+AFP y las tareas que siguen

Por Ernesto Castro

La masiva marcha de la mañana del domingo 26 de marzo pasado, en varias ciudades del territorio nacional volvió, con renovados bríos, a demostrar el tremendo respaldo social a las demandas de cambio total del sistema de pensiones, encabezadas por el Movimiento NO+AFP.

La fuerza de esta convocatoria logró, en primer lugar, reposicionar el tema en la agenda mediática, compitiendo con la temática electorera. También, obligó al aparato político empresarial a salir a defender este sistema, creado a sangre y fuego por la dictadura, que ha cumplido ya casi cuatro décadas al servicio del gran capital, y es la causa de que miles de trabajadoras y trabajadores, después de una vida de esfuerzo, sean condenados a la pobreza extrema con pensiones de miseria.

No olvidemos que el 9 de Agosto del año pasado, mediante cadena nacional, Bachelet anuncio un conjunto de medidas paliativas para mejorar el monto de las pensiones —entre otras: sistema tripartito, aumento gradual del aporte de empresarios del 5% en diez años—, llamando a un gran acuerdo nacional, y manteniendo las características intrínsecas del sistema, sin responder al clamor de la mayoría de los trabajadores: NO+AFP.

El día después de la segunda marcha —Domingo 21 de agosto del 2016—, el Movimiento NO+AFP criticó al gobierno por dejarlos fuera del acuerdo convocado por la Presidenta, y llamó a todos los cotizantes a trasladarse al fondo E.

«Como única manera de refugiarse de los vaivenes del mercado que hoy arrojan perdidas a los fondos de pensiones en todo el mundo». «Además nos va a permitir mandar una señal inequívoca a quienes se muestran soberbios, arrogantes, intransigentes, especialmente la jefa de estado y los dueños de las AFP», señalo el vocero, Luis Mesina.

Las posteriores movilizaciones, arrojaron cientos de miles de asistentes; el llamado a una jornada de paro nacional, realizado el 4 de Noviembre;  al retiro de los fondos de previsión desde Provida y Cuprun hacia otras administradoras y —durante la última movilización— la promesa de boicotear a todo candidato de las próximas elecciones que no apoye esta sentida demanda.

En los últimos días, se abierto el debate sobre el destino de la administración del 5% extra de cotización, de cargo del empleador —que, igual, será pagado a costa de la rebaja del sueldo real del trabajador—, entre quienes están a favor de que lo hagan las AFP y otros que plantean que lo haga otro tipo de institución, pero sin que se llegue a considerar, en lo más mínimo, el termino de las actuales administradoras.

Ha sido, nuevamente, Bachelet quien, en cadena nacional, ha reafirmado su propuesta inicial, con la diferencia de que, ahora, propone que ese 5% de aporte gradual de cotización en 5 años de parte del empleador, sea administrado por un ente estatal. O sea, SI+AFP.

Aunque pequeño, ha sido un logro de la movilización de millones de chilenos, reclamando por pensiones dignas, el hecho de que, los dueños del poder, se vean obligados a abrirse a algunos ajustes del sistema de pensiones y que ello signifique contradicciones y tensiones al interior de los sectores dominantes.

Sabemos que los dueños del poder defenderán a muerte la subsistencia del pilar básico del modelo económico —que es el sistema de pensiones y las AFP—, porque por cuatro décadas, han contado con inmensos recursos, y en inmejorables condiciones; han administrado a su propio arbitrio los recursos, lo que les ha permitido alcanzar concentraciones escandalosas de capitales, que solo sirven para agudizar y acrecentar aún más la explotación a que somos sometidos la mayoría de los habitantes de Chile.

Nosotros, a seguir potenciando este y otros movimientos sociales. En particular, a incorporarnos, participativamente, en cada una de las nuevas y novedosas orgánicas territoriales del NO+AFP. Todo para que, a cada uno de los pasos dados por los movilizados, se vayan sumando aquellos a los que se les han quitado todo excepto las ganas de luchar.