AMLO y el futuro de la izquierda latinoamericana

Por Equipo Prensa Irreverente

Una de las noticias que ha marcado el panorama esta semana en el plano internacional corresponde a las elecciones en México que dieron como ganador a Andrés Manuel López Obrador, político miembro del Movimiento Regeneración Nacional (MORENA) y candidato presidencial por la coalición Juntos Haremos Historia compuesta por el Partido del Trabajo, Partido Encuentro Social y Movimiento Regeneración Nacional.

AMLO por su parte tiene una larga trayectoria en la política mexicana donde comenzó militando en el PRI (Partido Revolucionario Institucional) pasando al PRD (Partido de la Revolución Democrática) en el que incluso lo presidió entre 1996 y 1999, quebró con el mismo dándole forma al Movimiento Regeneración Nacional.

Sus principales propuestas rondan entre el fin a la corrupción, acabar con la pobreza, aumentar las políticas entorno a derechos sociales y la llamada amnistía para enfrentar el panorama de violencia que existe en México en la actualidad debido al narcotráfico y la corrupción que este ha generado en los últimos años. Lo que contrasta con el panorama bajo el que se desarrollaron las elecciones con una campaña marcada por los hechos de violencia con 145 muertos postulantes a diferentes cargos de representación, adicionales a las 350 muertes de personas que no postulaban a un cargo formal siendo esto reflejo de la penetración que ha tenido el narcotráfico en la política mexicana.

 

Reacciones por la victoria presidencial

Por otro lado, muchos se han pronunciado con respecto a la victoria de López Obrador, desde empresarios mexicanos, pasando por presidentes de distintas naciones y parte de ex mandatarios y figuras políticas latinoamericanas. La mayoría de la izquierda electoralista latinoamericana ha visto en México una esperanza de continuidad de proyecto tras las diferentes derrotas a manos de la derecha los últimos años en el hemisferio.

Pero no han sido los únicos en pronunciarse, el  Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN) mediante el Subcomandante Galeano y Moisés ha emitido una carta donde utilizan al fútbol de forma metafórica planteando que la llegada de este nuevo gobierno no generará ningún cambio real y restándose de apoyar a AMLO mencionando que “podrán cambiar el capataz, los mayordomos y caporales, pero el finquero sigue siendo el mismo”, siguiendo con su línea de que los cambios sólo se realizan “desde abajo”.

México en Latinoamérica

Si bien puede ser precipitado, el gobierno electo ya ha mostrado algunos indicios de cómo llevará sus políticas exteriores, por un lado AMLO ya ha fijado su mirada hacia el norte en EE.UU precisamente,  planteando poder convencer a Trump para trabajar de manera conjunta frente a temas de inmigración, con una reunión agendada una reunión con Mike Pompeo, Secretario de Estado de EE.UU para acercar relaciones.

Cabe recordar que México llega a ser tanto país de paso como de destino para migrantes de países como Guatemala, Honduras y El Salvador, frente a los cuales en administraciones pasadas se han realizado intentos de regularizar esto duramente, muchas veces entre abusos de poder y crímenes, cuestión que la administración electa no se ha referido en específico.

Por otro lado, queda en suspenso el tipo de relación que tendrá con Venezuela, no mencionando una nueva posición ante la petición que EE.UU lleva hace bastante  tiempo para quitar el apoyo internacional hacia la República Bolivariana, más allá del rechazo a los hechos de violencia el año 2017 sin tomar posición frente al gobierno venezolano o la oposición.

Finalmente, habrá que esperar para ver cómo va evolucionando este gobierno electo, mientras tenemos una izquierda electoralista latinoamericana mirando esperanzada, esperando que esto sea su nuevo aire para el sector y así ventilar su posición de desventaja en el hemisferio. Otros miran con recelo, la cercanía con EE.UU desde primer momento, aún cuando la postura de estos ha sido hostil contra México y los países con gobiernos de izquierda, teniendo movimientos más cercanos a un gobierno tradicional que algo distinto, dejando entrever que este gobierno puede dejar más ilusiones que cambios significativos  para el pueblo mexicano.